Restaurante Casa Martell

Restaurante Casa Martell

Si estás buscando un plan chido en Gran Canaria, tienes que probar el Restaurante Casa Martell en Santa Brígida. Este lugar está en la Ctra del Centro Madroñal, 55, y te va a flipar con su aire auténtico. Hablamos de cocina canaria de verdad, donde el respeto por la tradición y los ingredientes locales son la clave. Y no te olvides del moscatel de la casa que tienen en el sótano, ¡una joya que no puedes dejar pasar! La crítica lo adora, así que si quieres una experiencia gastronómica que te deje con ganas de más, este es tu sitio.

En Casa Martell, no solo disfrutas de una comida espectacular, sino que también te sientes como en casa, gracias a su personal amable y atento. Aquí la carta es tan amplia que vas a querer volver para probarlo todo, desde el increíble cordero hasta los sabrosos vinos canarios que van perfectos con cada plato. Y si te dudas, solo mira las 1352 reseñas y las 429 fotos de otros que se han dejado llevar por la experiencia. ¡Vamos, que la comida aquí es de otro nivel, y te espera una aventura culinaria que no querrás perderte!

Restaurante Casa Martell

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 744 Reseñas
Dirección: Ctra del Centro Madroñal, 55, El Madroñal, 35300 Sta Brígida, Palmas
Teléfono: 928 64 12 83

Página web

casamartell.es

Mapa Ubicación Restaurante Casa Martell

Dónde se ubica el Restaurante Casa Martell

¡Hey, colegas! ¿Han oído hablar del Restaurante Casa Martell? Antes era la meca de la comida canaria, un sitio de esos que uno decía: “tienes que ir, es un imperdible”. Pero, déjenme contarles que en los últimos tiempos la cosa ha cambiado un poco. La calidad ha caído a niveles que no esperaba. Hablando claro, la comida ya no es lo que era, y el servicio tampoco es para tirar cohetes. Y, para colmo, los precios están por las nubes. ¿Quién se cree? Antes, con 30-40 € cenabas a lo grande. Ahora ya no da ni para eso.

El local sigue con su encanto, eso no se puede negar. Pero cuando el plato llega a la mesa y te das cuenta de que el polvito uruguayo que pediste es un fiasco, te desanimas. No sé ustedes, pero yo esperaba algo equilibrado, y lo que recibí fue un destrozo*. La verdad, me estoy planteando si darle otra oportunidad o no, ya van dos veces que me decepcionan. La relación calidad/precio no cuadra para nada.

Por otro lado, hay que mencionar que admiten niños y tienen opciones vegetarianas, así que si van en familia, pueden tirar por ahí. Y si hablan de aparcamiento, el gratuito en la calle no está mal. Pero si preguntas por la accesibilidad para sillas de ruedas, la cosa está justita. En fin, si se animan a ir, que no sea por mi recomendación.

Ahora, para que no se queden con la duda, el Restaurante Casa Martell está en Ctra del Centro Madroñal, 55, El Madroñal, 35300 Sta Brígida, Palmas. Así que, si se deciden, ¡ya saben dónde buscar!

Qué tipo de comida ofrece el Restaurante Casa Martell

Si estás buscando un lugar para comer en El Madroñal, Casa Martell es un sitio que hay que probar. La vez que fui, me lancé a por el cordero y los calabacines, y te digo que fue una bomba. Todo estaba buenísimo, ideal para esos días en los que quieres darte un capricho. Además, Martell es un crack, siempre pendiente para que no falte nada. La atención es de 10, así que ya vas bien servido.

El ambiente es otro rollo. Te sientes como en un restaurante antiguo, con esa vibra vintage que te desconecta de todo. Y lo mejor, como no hay cobertura, te olvidas del móvil y disfrutas de la paz total. Sinceramente, para mí es el mejor restaurante de la isla, y no espero mucho para volver. Lo que dicen sobre el precio, entre 20 y 30 euros por persona, lo vale con lo que ofrecen.

Pero no todo lo que brilla es oro, y no puedo ignorar los comentarios de algunos que han salido decepcionados. La comida básica y cara parece ser el común denominador. Algunos hablan de butifarras que ni siquiera son hechas en casa y un cochino que se quedó corto de sabor. Te vas de allí con la sensación de que, si no miras los precios, te puedes llevar una sorpresa desagradable. Hay que estar atentos a lo que pides, porque hay cobros extra que pueden arruinar la experiencia.

En cuanto a qué tipo de comida ofrece el restaurante, parece que se especializa en carnes a la brasa, con platos como el cordero y el cochino, pero no hay que olvidarse de que también incluyen platos más normales como pimientos y guarniciones. Si eres de los que buscan un buen trozo de carne y un ambiente relajado, este lugar podría ser tu sitio. Pero ojo, que hay que hacer el chequeo de precios antes de lanzarse.

Cuál es el enfoque de la cocina en Casa Martell

Mira, si no has estado en Casa Martell, ya es hora de que organices una salida. Este sitio es un lugar excepcional, alejado del rollo de los restaurantes típicos de la isla. Te vas a encontrar con un personal autóctono que sabe lo que hace, preparando platos típicos de gran calidad. Y no te olvides de dejar espacio para los excepcionales postres caseros, porque son un must. El ambiente es tan bonito que te sientes como en un museo, y lo mejor, la relación precio-calidad es un diez. Entre 30 y 40 euros por persona, y sales más que satisfecho.

Si llegas en coche, no te preocupes por el aparcamiento. Hay muchas plazas libres, y por si acaso, justo al otro lado de la carretera también encuentras sitio. Así que, olvídate de dar vueltas buscando dónde aparcar. Te puedes concentrar en disfrutar de la comida, que es lo que importa. En cuanto al servicio, es de cinco estrellas. La gente ahí sabe como atenderte bien, con una atención super detallista, siempre dándolo todo para que estés a gusto.

Y vamos a lo serio: hay platos que no te puedes perder, como la biutifarra, el revuelto estrella, y el famoso polvito uruguayo. Además, el cordero es un clásico que no falla, y los calabacines están para chuparse los dedos. La calidad de la comida es galáctica, los ingredientes son fresquísimos y la presentación de cada plato es digna de una obra de arte. Todo esto en un ambiente acogedor y elegante que hace que cada visita sea inolvidable.

Así que, ¿cuál es el enfoque de la cocina en Casa Martell? Básicamente, es una celebración de la cocina canaria auténtica, pero con un toque moderno. Platos bien elaborados que resaltan los sabores locales, todo hecho con cariño y dedicación por parte de Martel y su equipo. Si buscas calidad, buen servicio y un ambiente único, ya sabes a dónde ir. ¡Vas a querer volver!

Es importante el uso de ingredientes locales en Casa Martell

Te cuento que Casa Martell es un lugar de esos que te deja con ganas de volver. Su decoración antigua le da un toque curioso y acogedor, como si estuvieras comiendo en casa de un abuelo que ha guardado todos los mejores recuerdos en cada rincón. La comida, hermano, ¡no le puedes poner ni un “pero”! Desde el cochino confitado hasta la berenjena con higos, cada plato es una explosión de sabor. Y la atención es bien cuidada, llegamos a última hora y nos dejaron comer tranquilos sin apurarnos, algo que se agradece un montón.

Además, los entrantes de cortesía como el queso en aceite y el pan de millo son una delicia que arranca sonrisas antes de que empiecen los platos fuertes. El vino de la casa es decente, aunque es cierto que el precio puede doler un poco, pero el resto compensa con creces. Te digo que esos revueltos y calabacines en salsa de higos son un must si decides irte de comida. Y si tienes un diente dulce, no dejes las torrijas para el final porque están de 10.

Lo que más impresiona es que Casa Martell no es solo un restaurante, es un pedazo de historia. Este sitio, que antes era una tienda, ahora lo regenta la sexta generación de la familia. Hablan de su buena relación con los productores locales y de que muchos de los ingredientes que usan son de la zona, lo que se nota en el sabor. Así que, ¿es importante el uso de ingredientes locales en Casa Martell? ¡Totalmente! Eso es lo que hace que la comida tenga tanta personalidad y cariño. Además, el ambiente, el servicio y la historia del lugar combinan perfecto para hacerlo un imprescindible en Gran Canaria.

Qué bebida especial se recomienda probar en Casa Martell

Ayer estuvimos en Casa Martell, y la verdad, no defrauda. Un lugar que se siente como ir a casa de la abuela, pero con un toque moderno. Comimos entre semana y no tuvimos ni problema para encontrar mesa. Éramos cuatro, y el servicio fue rápido y eficiente, lo que es un plus cuando no quieres esperar eternamente. Además, el ambiente es bastante peculiar, lleno de objetos antiguos que te hacen sentir en otra época. Hablando de precios, la cuenta anduvo entre 90 y 100€ por persona, lo que, honestamente, vale la pena por la calidad de la comida y el servicio.

Ya que hablamos de la comida, tienes que probar la garbanzada, la biutifarra y, por supuesto, el cochino negro confitado. ¡Todo un festín! El trato también fue genial, los camareros super amables y siempre atentos a lo que necesitáramos. Y si buscas sitio para aparcar, no te preocupes, porque hay muchas plazas libres y aparcamiento en la calle es gratuito. Así que no tienes excusas para no pasar por allí.

Pero eso no es todo, porque ayer también se destacó la crema de berros y los champiñones rellenos, que estaban para rebañar el plato. Por cierto, el cordero fue el plato estrella, y ni hablar del "pastel de chocolate" que nos dejó a todos con la boca abierta. El dueño y su equipo han hecho un trabajo increíble y seguro que repetiré.

Si alguna vez te preguntas qué bebida deberías probar en Casa Martell, ¡sin duda te recomiendo los vinos de la casa! Tienen una selección que complementa perfectamente los platos, y el ambiente invita a disfrutarlos.

Por qué Casa Martell es considerado un lugar auténtico

Si no has pasado por Restaurante Casa Martell en El Madroñal, amigo, ya estás tardando. Este sitio tiene ★★★★★ y no es por casualidad. La comida es buenísima, se nota que aquí saben lo que hacen y se nota la calidad de los ingredientes. La decoración es pintoresca, rollo rural, super acogedor. Además, el personal es amable y profesional, se notan que están a gusto en lo que hacen, y eso se refleja en el trato. Te explican todo al detalle, y las recomendaciones son siempre un acierto.

Lo que más nos sorprendió fue la biutifarra, un chorizo casero que con la salsa de higos es una locura de sabor. El cochino negro, que preparan ellos mismos, se deshace en la boca, y las papas tipo panaderas son el acompañante perfecto. Pedimos unos calabacines en salsa de higos, aunque para nuestro gusto había un pelín demasiado de salsa, pero eso es cosa de cada uno. ¡Ah! Y aunque no nos quedó espacio, los postres se veían de lujo, ¡todo casero, incluyendo el helado!

Pasando al precio, estamos hablando de unos 20-30 € por persona, y te vas de allí más que satisfecho. La calidad y el servicio justifican con creces lo que pagas. También vale la pena mencionar que el ambiente es muy interesante, te quedas con ganas de explorar más el lugar después de comer.

Ahora, ¿por qué Casa Martell es considerado un lugar auténtico? Por su historia, llevan cinco generaciones brindando lo mejor de la gastronomía canaria. Lo que hace que este restaurante destaque no solo es la comida, sino también el servicio que reciben los comensales y esa conexión con sus raíces. Nos dejaron una mesa amplia y cómodamente admitieron a los más peques, a pesar de no tener trona. Sin duda, Casa Martell es un imprescindible, un lugar donde la tradición y la calidad se juntan de manera espectacular. ¡Tienes que probarlo!

Cuál es la experiencia general de los comensales en Casa Martell

Si estás pensando en ir a Casa Martell en El Madroñal, escucha esto. Por un lado, hay gente que lo adora, le dan 4 estrellas por el buen trato. Los camareros son atentos, pero sin llegar a ser pesados. El dueño, el que manda ahí, se pasea por las mesas asegurándose de que todo esté bien, lo cual es un buen detalle. Si decides probar algo, los calabacines con salsa de higos son la bomba, ¡no te los pierdas! La relación calidad/precio está genial, por unos 15€ por persona, sales bien alimentado.

Pero, ojo, que hay otras historias que te hacen pensar dos veces. Hay quien se ha llevado una experiencia terrible y le dieron 1 estrella. Llegaron sin reserva, creyeron que al estar el sitio vacío tendrían suerte, pero no. A pesar de llegar primero, el camarero decidió sentar a otras mesas antes. La respuesta del tipo fue más que grosera: "No soy adivino". Vaya falta de respeto. La verdad, eso te deja un mal sabor de boca.

Y no es solo eso. Otros comensales se han quejado de que con un par de platos y algunas bebidas la cuenta subió a 64€ para dos, ¡y ni siquiera pidieron papas! Te venden la idea de que es un buen sitio, pero hay quien se siente estafado. Así que cuidado con lo que pides, que parece que hay un par de trampas en el menú.

Al final, la experiencia general en Casa Martell parece ser un poco un juego de azar. Hay quienes lo aman y salen felices, pero hay otros que se van decepcionados y con la billetera algo más ligera de lo esperado. Así que tú decides si te arriesgas.

El personal de Casa Martell es amigable y atento

La Casa Martell es un restaurante espectacular que no te puedes perder si andas por El Madroñal. Antonio, Juancho y Nabú se han portado de lujo, haciéndonos sentir como en casa. La atención es de primera, de esas que te hacen pensar que no quieres salir nunca del lugar. La comida, ojo, ¡no sabría ni decirte qué plato destacar! Todos están increíbles. Ya te digo que vuelvo 100% seguro.

La primera vez que fui, me quedé flipando. La comida está buenísima, los precios son justos y el servicio es de primera. Te juro que no es solo un restaurante, ¡es como un museo! Cada rincón tiene su historia. El ambiente es tan encantador que te hace sentir relajado desde el momento en que pones un pie ahí.

Si buscas un lugar para almorzar, este sitio es una joyita. Está perfecto para parar en medio de las Cumbres de Gran Canaria. El trato es super acogedor y los precios son moderados, ¡calidad-precio, vamos! Y no te olvides de probar su carta de vinos y esos postres caseros que son de otro mundo.

Ahora, un consejo, mejor ve entre semana. La comida sigue siendo espectacular, sobre todo el cordero. El vino de la casa está a otro nivel. Si vas con amigos, el ambiente es brutal, pero a veces el stress del servicio puede bajarte un poco el ritmo. Así que busca un momento tranquilo. El precio por persona ronda los 30-40 €, así que planifica bien.

No olvides que la Casa Martell es un antiguo comercio de aceite y vinagre, convertido en un restaurante-museo. La decoración es auténtica y verás objetos antiguos que te cuentan historias. La comida que probé, con calabacín en salsa de higos y cochino confitado, me dejó alucinado. Los postres son espectaculares y el ambiente lo hace aún más especial.

Y sobre tu pregunta del personal, la respuesta es un sí rotundo. En Casa Martell, la atención es tan rápida como amable. Sienten que cada cliente es importante y se esfuerzan por hacerte sentir bien. No es solo un buen servicio, son amigables y atentos de verdad. Una experiencia que va más allá de solo comer.

Qué tipo de platos se pueden encontrar en la carta del Restaurante Casa Martell

Mira, te soy sincero, Casa Martell ha pasado de ser la joya que todos recomendaban a un sitio donde la comida ni vale la pena. He estado en lugares donde la comida no es nada del otro mundo, pero lo de aquí es diferente. En una de mis visitas, me arriesgué y pedí unas papas fritas que parecían más un experimento fallido que un plato comestible. Estaban duras y negras, y no podía creer que ese lugar todavía estuviera en pie ofreciendo esas cosas. Mi puntuación: 1 estrella. Comí lo que se dice graciento y salado, y al final, me salió un total de más de 100 euros por cabeza, y por lo que recibí, casi me da un patatús.

En otra ocasión, pensé que tal vez había sido un mal día, así que volví. La comida estaba pasable, pero el servicio era una broma pesada. La actitud de los camareros no era la mejor, uno hasta me soltó que no iba a estar subiendo y bajando escaleras como si le tuviera que pedir perdón por querer ser atendido. Al final, lo que debía ser un almuerzo en grupo se convirtió en un momento incómodo y carísimo, con un bill del tipo 30-40 euros que no se justificaba para nada. ¿Y el vino? Su precio lo deducías por su descripción en la botella, ¡vaya manera de atender al cliente!

Una vez más, y aunque esperaba algo diferente, el sitio no estaba a la altura. Me sentaron tarde, a pesar de tener una reserva. La comida estaba correcta, pero ni cercana a ser memorable. Al menos, había un par de platos que se salvaban, pero por un precio desorbitado, no hacía justicia a todo lo que escuché de su fama. Comí por 30-40 euros y la experiencia fue de 3 estrellas. En fin, hay algo que no cuadra aquí.

Sin embargo, no todo son malas críticas. Por ahí escuché que algunos platos, como el Cochino Confitado y los Calabacines en salsa de higos, han dejado a más de uno con ganas de repetir. La carta tiene un poco de todo: delicias como el Mousse de Gofio, y aunque algunos dicen que la comida es casera y rica, es un completo dilema decidir si arriesgarse tras tantas opiniones encontradas. Аhora que lo pienso, quizás hay más que ver, pero con tantísima variedad de opiniones, yo no sé si me atrevería.

Cómo describen los clientes la calidad del cordero en Casa Martell

Me contaron que había que probar Casa Martell, pero la verdad es que me dejó un sabor amargo. La comida está buena, pero es normalita, nada del otro mundo. Pedimos cabra y nos dijeron que las patatas venían con el plato. Spoiler: ¡no! Terminé pagando 30€ por una cazuelita pequeña de carne y un platito de patatas que me costaron aparte. ¿Estamos jugando? Eso es un robo en plena luz del día, men.

El servicio tampoco ayudó, estuvo súper lento. El lugar casi vacío y pasamos tres horas allí para almorzar. De verdad, ¿qué hicieron? La comida era bastante mediocre, platos llenos de aceite y los postres... ¡mejor ni hablar de ellos! Salí con 55€ menos en el bolsillo y con ganas de pedir un reembolso. Sin duda, no lo recomendaría a nadie.

Los precios son desorbitados. Me acuerdo de la torrija, que costaba 10€, y no valía ni la pena. No había nada que me hiciera querer volver, solo la sensación de que me habían tomado el pelo. ¿Y el cordero, cómo lo describen los que han probado? Pues parece que no es la mejor opción tampoco, ya que la gente sale de allí decepcionada. Así que, a buscar otro lugar para disfrutar de buena comida, porque Casa Martell no es el indicado.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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