Restaurante s’Ona Beach Cala Santanyí

Restaurante s'Ona Beach Cala Santanyí

¡Ey, gente! Si andáis por el sur de Mallorca y queréis disfrutar de un buen bocado al lado del mar, no os podéis perder el Restaurante s'Ona Beach en Cala Santanyí. Este bar-restaurante está justo en el parking de la playa, así que no hay excusas. Con un ambiente relajado y vistas que te cag... ¡perdonad! que te dejan sin aliento, aquí preparan desde paellas hasta pizzas, pasando por buena pasta y un menú infantil para los peques. Y para rematar, tienen una carta de cockteles y helados que es pura delicia.

Si os mola la idea, es súper fácil reservar online desde el móvil, en plan rápido y sin estrés. En Tripadvisor tienen una buena puntuación y un montón de opiniones que dicen que sus paellas son de las mejores de la zona. Así que ya sabéis, si queréis comer rico con el sonido de las olas de fondo, ¡S'ona Beach es el sitio!

Restaurante s'Ona Beach Cala Santanyí

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 1.403 Reseñas
Dirección: Parking playa, 07659 Cala Santanyí, Illes Balears
Teléfono: 871 71 48 05

Horarios Restaurante s'Ona Beach Cala Santanyí

DíaHora
lunes12:00–20:00
martes12:00–20:00
miércoles12:00–20:00
jueves12:00–20:00
viernes12:00–20:00
sábado12:00–20:00
domingo12:00–20:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante s'Ona Beach Cala Santanyí

Dónde se encuentra el Restaurante s'Ona Beach

¡Ey, peña! Si estás por Cala Santanyí, no te puedes perder el Restaurante s'Ona Beach. Eso sí, ¡ve con reservas! A partir de la 2 pm, las mesas vuelan. Es un sitio bien bonito, justo al lado de la cala. La vista es un placer y la paella que sirven, ¡madre mía! Buenísima y no tarda nada en llegar. Eso sí, cuando fuimos, pedimos varias paellas, y aunque les dijimos que sin gambas, nos llegó un festival de mariscos que no estaba en el menú. La mesera no estuvo a la altura, un poco borde, pero al menos el camarero Anton era un crack, siempre con buena onda.

Pero no todo fue felicidad. Otra visita fue un verdadero fiasco. Pedimos unos chipirones que parecían haber pasado un mal rato en la cocina, el rebozado se caía a pedazos y estaban poco limpios, ¡vaya asco! Y los cuencos de alioli que prometían ser caseros, pues sonaba a palabrería vacía. Las croquetas estaban decentes, pero nada del otro mundo. Y cuando nos cobraron de más, se notó el trato poco profesional. El cocinero salió a hablar con nosotros, y en vez de disculparse, se puso chulito. El servicio fue un batiburrillo: entre el buen trato de uno de los camareros y la actitud de otros, quedó un mal sabor de boca.

Así que si te preguntas ¿dónde se encuentra el Restaurante s’Ona Beach? La respuesta es fácil: en el Parking de la playa, 07659 Cala Santanyí, Illes Balears. Un lugar que podría ser genial, pero que nos dejó un poco decepcionados según la experiencia. ¡Ánimo y a disfrutar de la isla, que hay mucho más por ver!

Qué tipo de cocina se ofrece en s'Ona Beach

La verdad es que visitar s'Ona Beach en Cala Santanyí fue un viaje de emociones, ¿no? Primero fuimos en un día nublado y la cosa no pintaba bien. Media hora para que nos tomaran nota, otra media para que llegara la comida y luego otra media para pagar. Un verdadero atraco, colegas. Y luego me quedé boquiabierto al ver 38€ por una tapa variada que incluía cuatro croquetas, anillas de calamar que podrían pasar por un aperitivo para muñecos, y una ensaladilla rusa que, sinceramente, se sirve mejor en cualquier bar de península mediocre. Total, que no volveré.

Pero la cosa cambia cuando vas a cenar cuando pega el buen tiempo. El ambiente es otra historia. La decoración está chula y la terraza amplia, perfecta para disfrutar de una cena tranquila. La carta te sorprende un poco, porque esperas lo típico de chiringuito y ¡zas!, hay opciones variadas. Eso sí, esas anchoas pedían un poco de juego con un pan tostadito, ¿sabes? Además, la tarta de queso es obligada, la comí y fue el broche perfecto. El servicio estuvo muy atento, aunque en junio no había tanta gente.

Por otro lado, en una visita tipo "chiringuito", las vistas son increíbles. Comimos hamburguesas y un filete de pollo que venía medio crudo… ¡un fallo! Pero el camarero fue majo y nos ofreció un café de cortesía. Los baños también estaban limpios, que es un plus. Eso sí, la comida es un poco más cara de lo que esperas, pero a esos precios, aquí se come alejado de la playa.

Y para responder a la pregunta que tantos se hacen: en s'Ona Beach ofrecen una cocina variada enfocada en tapas y platos de mar, con un toque de restaurante que no te esperas al lado de la playa. Es un lugar que, dependiendo del día, puede ser un auténtico chollo o un pequeño fiasco. Así que si decides ir, entra con las expectativas ajustadas.

Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante

La verdad es que s'Ona Beach en Cala Santanyí es un lugar que tienes que visitar con tus amigos. Fui con el grupo y lo pasamos de lujo, ¡una experiencia de 10! Yo me pedí una pluma ibérica y, te lo juro, estaba deliciosa, una locura de sabor. Mis amigos se lanzaron a la paella y todos quedaron encantados. Salimos con una sonrisa de oreja a oreja. Y no podemos dejar de mencionar a Magda, que es un verdadero amor . Siempre con una sonrisa, atenta y pendiente de nosotros, igual que el caballero que nos atendió, ¡qué ídolo!

El lugar, hay que decirlo, está súper bien montado. La terraza es fresquita y agradable, perfecta para relajarte después de un día de playa. Comer aquí es un placer. Y lo mejor es que el ambiente es tranquilo, el nivel de ruido es bajo y puedes charlar con tus amigos sin problema. Te sientes como en casa. Vamos, que por 40-50 € por persona, ¡es una ganga! Comida de 5 estrellas, servicio de 5 estrellas y ambiente de 5 estrellas.

La comida no se queda atrás. Probamos varios platos, desde ensaladas hasta tarta de queso de postre, y todo estaba buenazo. Si decides venir, no dudes en pedir la paella de la huerta mediterránea o, si te van más los mariscos, tampoco te puedes perder esa opción. Tiene un montón de plazas de aparcamiento libres y es gratuito. Fácil de acceder, la combinación perfecta.

Y sobre la pregunta del millón: ¿hace falta hacer una reserva? Si vas a la hora de la comida, puede ser buena idea hacer una reserva. Aunque la mayoría de las veces no hay espera, la realidad es que el sitio se llena rápido, ¡así que mejor asegurarte que quedarte sin mesa! Si volvemos a Mallorca, sin duda repetiremos.

Se puede reservar en el Restaurante s'Ona Beach a través de internet

Y si hablas del Restaurante s'Ona Beach, ya estás en el lugar indicado. La verdad es que le daría 5 estrellas de una. Estuvimos allí una familia de 6, y los peques se lo pasaron bomba con el menú. Mientras tanto, nosotros nos dimos un festín con la paella marinera, que estaba buenísima. Ah, y no olvidemos las vistas, que son de película. La cala está literalmente a un paso, solo bajas unas escaleras y ya estás en la playa. El trato es genial, la comida está top y el ambiente es de lo más chill.

El servicio es excelente. Personal súper simpático y siempre atento, en especial Magda, que nos hizo sentir como en casa. Este sitio es ideal para una buena tarde, y de verdad, repetiremos seguro. Te puedes estar en un sitio a pie de playa sin que el ruido te ahogue, se puede charlar fácil, y encima, esperan menos de 10 minutos por la comida. Y si te preocupa dónde dejar el coche, hay muchas plazas libres y aparcamiento gratuito.

Ahora, no todo el mundo tiene la misma suerte. Un tipo que se dice escritor y anda de vacaciones en Mallorca menciona que las paellas estaban bien pero se le hicieron un poco caras para ser un chiringuito. Lo que pasa es que en temporada alta, ya sabes cómo se suben los precios. 30-40 € por persona, dice. Y aunque le pareció un poco decepcionante el marisco, también reconoció que el sitio tenía su encanto. Eso es algo que suele suceder en zonas turísticas.

Por último, algunos dicen que los precios son elevados, pero la calidad te hace olvidarte de la etiqueta del precio. Para una pareja, con un arroz para dos y un pan con alioli, es suficiente. Los entrantes se veían bien. Y aquí viene la clave, si estás pensando en ir, te aconsejo que reserves. Sin embargo, según los comentarios, parece que no se puede reservar en línea. O sea que si quieres asegurarte un sitio, te toca ir y hacer fila, pero vale la pena, créeme.

Qué platos destacan en el menú del restaurante

Ya te digo, s'Ona Beach en Cala Santanyí es un sitio que deja mucho que desear. Desde que llegas, la falta de atención se nota. Sin bienvenida ni nada, parece que les da igual si vuelves o no. Y hablando de precios, ¿te imaginas pagar 23 euros por 7 langostinos? ¡Es de locos! Lo único que tenías en el plato era un poco de aceite con ajo quemado, y sin sabor, claro. Pensé que iba a disfrutar, pero entre el tipo que solo decía "foto, foto, foto" cuando ni ganas de fotos tenía, y la chica que parecía que quería evitar cargar los platos para no estropear sus uñas anaranjadas, el ambiente no estaba para nada.

La paella fue la gota que colmó el vaso. Me hicieron esperar una hora y media y lo que me sirvieron no era ni paella, eran 40 euros tirados a la basura por un plato con huesos de pollo y verduras congeladas. Me siento estafada, de verdad. Por mucho que trabaje para disfrutar de un buen rato, esto fue un verdadero fiasco. Entiendo que hay costos, pero nunca deberían afectar la calidad. El único que se salvó fue un camarero joven que aunque veía la incomodidad del ambiente, intentó ser amable. Pero esto no compensa todo lo demás.

Mira, si estás pensando en ir, piénsatelo dos veces. Pidieron una paella de marisco y venga, ¡si al final solo tenían 2 gambas y unas almejas congeladas del super! No es que sean especialistas, es pura tomadura de pelo. La jefa de sala, una mocosa insolente y maleducada, no ayuda en nada. Y aunque el sitio no es muy accesible, hey, si decides arriesgarte y vas, solo te recomendaría las tapas variada... pero aun así, las porciones son un gran problema. En fin, una experiencia que mejor no repetir.

El restaurante ofrece opciones para niños

Mira, hablando del Restaurante s'Ona Beach en Cala Santanyí, hay opiniones para todos los gustos, ¿sabes? Por un lado, hay peña que le da 5 estrellas porque flipan con la paella y el servicio es de lujo, gracias sobre todo a Magdalena. La gente dice que el ambiente está de maravilla, así que si te lo montas bien, puedes pasar un rato top con los colegas. Pero, ojo, que hay historias raras.

Por otro lado, no falta la crítica gorda. Hay gente que dice que ha ido años seguidos y que la última vez fue una experiencia nefasta. ¡Una hora y media de espera! Y encima, le sueltan un calamar a la plancha con un puñadito de hojas por 24€, que es un robo. La paella no estaba a la altura y contaron con un cubito de hielo en la bebida, las bebidas calientes y carajillos por 5€. Vamos, que han subido precios y bajado calidad. Si lo que buscas es buen rollo, esto no es lo que te conviene.

Luego está el tema de la fideuá negra. Al parecer, se la llevan a la mesa de al lado, la devuelven y ¡pum! Te la traen a ti. A saber si habían comido de ella y todo. Un auténtico descontrol, además de que las bravas parecían salidas de un congelador. Si hay un sitio que no cumple las expectativas, este puede ser uno a evitar.

A pesar de las críticas, algunos dicen que es un lugar correcto para tomarte algo en la playa. Eso sí, el precio no es un chollo, pero el emplazamiento es chido. La carta es sencilla, y por lo visto, el sándwich es lo que hay que probar. Pero las patatas fritas y las ensaladas, pues normales.

Ahora, si te preguntas si tienen opciones para niños, parece que no hay mucho comentario al respecto. Pero con la variedad de la carta y lo fácil que es, probablemente encuentres algo que le sirva a los más pequeños. No hay mucha queja en ese sentido, así que podrías probar a ver qué tal se adaptan.

Cuál es la atmósfera del Restaurante s'Ona Beach

Ayer, después de un día de playa en Cala Santanyí, pasamos por el Restaurante s'Ona Beach y, la verdad, ¡fue un acierto total! La comida estaba buenísima, todo lo que pedimos nos dejó con ganas de más. Nuestra camarera, Mireia, fue súper atenta y encantadora. En cuanto al servicio, no puedo quejarme, estuvo de 10. Así que ya sabes, si buscas un buen sitio para comer después de un chapuzón, este es el lugar. Comida: 5 Servicio: 5.

No te imaginas lo que nos dijeron de la paella negra. La gente no dejaba de hablar de lo increíble que estaba. Unvinito rosado para acompañar y pan fresco con alioli, ¡ni te cuento! Antonia, quien nos atendió, fue otra joyita: atenta y siempre con una sonrisa. Lo mejor de todo es que, al final, salimos con la panza llena y la sonrisa de oreja a oreja. Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 5. Fácilmente podríamos volver siempre.

Otro punto a favor es la atención de los camareros, todos super amables. Si estás por ahí, no dudes en probar los arroz y la fideuá. En nuestro caso, nos lanzamos a por la negra y, chico, ¡qué acierto! Además, sus cócteles también están muy buenos. Eso sí, el precio es algo elevado, pero ya sabes que al estar a pie de playa en Mallorca, es lo que hay. Precio por persona: 40-50 €.

Si llegas en temporada alta, asegúrate de reservar porque el local se llena rápido, especialmente alrededor de la hora de comer. Gabi y Lucía nos atendieron genial, además de Antonia. El ambiente es chill, perfecto para disfrutar de una buena comida tras un día de sol y mar. ¡Ah! Y la atmosfera del Restaurante s'Ona Beach es distendida, sin ruidos molestos, lo que hace fácil llevar una conversación, así que perfecto para ir a buen rollo con amigos o en pareja. Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 5.

El local tiene vistas al mar

¿Saben qué? El Restaurante s'Ona Beach en Cala Santanyí es un sitio que tienes que probar. Fuimos sin reserva y, a pesar de la movida, ¡nos dieron mesa sin problemas! Pero te lo digo en serio, recomiendo hacer reserva. La comida estaba RI-QUI-SI-MA, especialmente los mejillones a la marinera. Nunca había probado unos iguales. Y no se pueden dejar pasar los spaguetis carbonara, que estaban para chuparse los dedos. A ver, no esperes un lugar de comida rápida, estás en un sitio con buenas vistas a la playa. Justo eso lo encarece un poco, pero lo vale. Por unos 20-30 € por persona, sales más que satisfecho.

La atención también fue de 10. Había un montón de gente, pero los camareros siempre estaban al tanto de lo que necesitábamos. Aunque tengo que decir algo sobre la hamburguesa ANGUS: las patatas que la acompañaban no le hacían mucha justicia. Pero bueno, eso es solo una cosa. En general, el sitio está en la onda y definitivamente volveremos. ¡Nos gustó un montón!

Hablando de comida, no puedes olvidarte de pedir las bravas con salsas a parte. La combinación es genial, una mayonesa suave y otra salsa rosa que te deja con ganas de más. Además, el arroz de marisco que pedimos estaba cargado de producto fresco, y aunque he probado arroces más espectaculares, este lo repetiría sin dudar. Y si lo tuyo son las verduras, la paella de verduras es una buena elección, casera y bien hecha.

Y sí, claro que el local tiene vistas al mar. Estás al lado de la playa, así que puedes disfrutar de todo mientras comes. ¿Qué más se puede pedir?

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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