Restaurante La Fonda

Restaurante La Fonda

Si andas por Pájara, no te puedes perder el Restaurante La Fonda. Este lugar se sitúa en Calle Ntra. Sra. de Regla, N23, y es un sitio acogedor donde puedes disfrutar de 45 platos de la cocina tradicional, aunque a veces falta alguno de la carta. El trato es bastante agradable, aunque hay que decir que si pides un vino mientras esperas, la espera se hace más ligera.

No hay que desesperarse, que aquí las cantidades son abundantes y contundentes, así que sales más que satisfecho. Aunque, ojo, la calidad no siempre es top, pero para una comida casual está más que bien. Si no hiciste reserva, ¡tranquilo!, que al ser zona con poca oferta te aseguro que vas a encontrar algo rico. Así que, ya sabes, ¡dale una oportunidad a La Fonda y disfruta!

Restaurante La Fonda

·10-20 €
⭐Valoración media: 3,9
Opiniones: 343 Reseñas
Dirección: Calle Ntra. Sra. de Regla, N23, 35628 Pájara, Las Palmas
Teléfono: 636 78 77 40

Mapa Ubicación Restaurante La Fonda

Dónde se ubica el Restaurante La Fonda

¡Ey, colegas! Si andáis por Calle Ntra. Sra. de Regla, N23, 35628 Pájara, y tenéis hambre, el Restaurante La Fonda puede ser una opción para probar. El precio está entre 10 y 20 €, así que no vais a arruinaros. Pero ojo, que aunque hay cosas buenas, también cuenta con unos cuantos peros que no se pueden ignorar.

Por un lado, la comida está aceptable, pero no esperéis una explosión de sabores, ya que no hay mucho alarde. Los huevos rotos tenían la yema tan dura que parecía un ladrillo, y las patatas, a medio hacer. ¡Vaya fail! Aunque las croquetas destacan un poco entre lo gris de la comida. El servicio… bueno, eso es otro tema, las camareras están más despistadas que una cabra en un garaje. Y sí, un servilleta para dos es un poco rácano, ¿no? Después de decirlo, nos trajeron el servilletero, al menos ese detalle lo arreglaron, pero la experiencia de esperar un buen rato para que todo apareciera en la mesa no es muy divertida.

Pero también hay que ser justos. Para empezar, los precios son claros: las tapas rondan los 5 €. Si os lanzáis a probar varias, no saldréis de allí con los bolsillos vacíos. 28€ en total incluyó 4 tapas, 2 bebidas, helado y café. La terracita es un buen plus, con árboles al lado que le dan un toque chido al ambiente. Además, el trato es natural y agradable, y eso siempre suma.

Resumiendo, el Restaurante La Fonda es un sitio donde comer un rato a buen precio y en un ambiente tranquilo. Puede haber cosillas que pulir, pero también sabéis que no siempre se puede pedir el cielo. Así que si estáis buscando un lugar donde comer sin complicaciones, este puede ser el vuestro, especialmente si queréis disfrutar de un sitio que no está lleno de ruido y tumulto, porque al estar en una calle poco concurrida, seguro que se está a gusto.

Cuántos platos ofrece el menú del Restaurante La Fonda

¡Venga, te cuento lo que pasó en La Fonda! Fuimos un grupo de amigos a comer unas tapas y, sinceramente, la experiencia fue un desastre al principio. Tardaron casi 40 minutos* en enviarnos a una camarera y, tras otros 30 minutos, solo nos llegaron un par de cosas de comer. La terraza estaba llena, pero tampoco era una locura y nos quedamos esperando, como si fuéramos invisibles.

Las raciones, que parecían buenas para el precio, se convirtieron en una realidad bastante decepcionante. El queso frito eran tres tristes trozos chamuscados, el queso al horno era más finito que un papel de fumar, y el cochino adobado estaba más duro que una piedra y sin sabor. La cabra, ni hablemos, era más hueso que carne. Vamos, que me quedé con hambre. Me dio pereza esperar otros 40 minutos para que la camarera viniera, así que decidí salir del drama y pedir por mí mismo. La respuesta fue que me sentara en mi mesa y que ya vendrían…

Pasaron 30 minutos y, finalmente, la camarera llegó a tomar nota. Pedí una hamburguesa y, 15 minutos después*, me dice que ya no quedaban. Así que cambié a un plato de cochino, pero, sorpresa, que tampoco tenían suficiente. Un escándalo, en serio. Lo bueno es que al final, se dieron cuenta de lo que había pasado y no nos cobraron la última ronda, como forma de disculpa. Pero ya estábamos allí más de 4 horas para comer cosas mediocres. Así que, sinceramente, no lo recomiendo.

Aún con eso, hay que reconocer que hay otras opiniones buenas. Un par de personas hablaron maravillas de la comida, mencionando que la camarera era un encanto y que las tapas eran abundantes y sabrosas. Alguien incluso destacó el pastel de zanahoria* que estaba riquísimo. Así que, parece que al menos hay platos que destacan, como la carne de cabra y la cocina canaria casera.

Con respecto al menú, sinceramente, no te puedo dar un número exacto, pero parece que hay variedad que va desde tapas hasta platos más contundentes. ¡Por lo menos, todo indica que te puedes encontrar con unos buenos sabores, si tienes suerte!

Es necesario hacer una reserva para comer en La Fonda

Mira, si estás buscando un lugar para tapeo, La Fonda puede que te suene. El rollo es que hay opiniones pa' todos los gustos. En general, tiene 4 estrellas y, si te gusta comer tapas, tiene opciones muy ricas y a buen precio. Además, el personal es atento y amable, lo que siempre suma. Pero ojo, no todo es tan bonito.

Hay quienes dicen que, a pesar de la buena ubicación y el servicio, la comida puede ser un desastre. Por ejemplo, piden patatas con mojo picón y parece que nunca han oído hablar de ello. Les ponen una salsa con mucho vinagre, lo cual es un sacrilegio en Canarias. Y ni hablemos de las croquetas: frías como un iceberg. Si el estómago es de cristal, mejor busca otro sitio.

Ahora, otro punto es que aunque el ambiente invita, algunas veces se pasan en el tiempo de espera. Pides dos tapas por persona y ¡pum!, te traen todo junto y frío. Lo de los churros de pescado sería un éxito si al menos los calientan. La verdad, no sé dónde estaba el chef, pero mientras tú esperas, lo único caliente son las opiniones enfadadas en la mesa.

Y, ¡vaya! Hay que decir que la camarera, aunque simpática, no puede salvar la cocina en algunos casos. La cosa se complica más con errores en los pedidos. Si tu niño quiere un bocadillo de tortilla española sin calabacín y le traen uno con calabacín, ya no es cuestión de amabilidad, es cuestión de un caos en la cocina.

Entonces, para la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en La Fonda? La verdad es que no he encontrado menciones que lo indiquen, así que quizás puedas jugar a la suerte. Aunque, si vas en horas punta, puede que sea mejor avisar por si acaso. ¡Suerte si decides darle una oportunidad!

Qué tipo de cocina se sirve en el Restaurante La Fonda

Así que, hablando de La Fonda… Si tienes un hambre descomunal, te voy a contar unas cuantas experiencias. A veces te encuentras con lugares que realmente parecen tener potencial, pero la calidad de la comida deja mucho que desear. Por ejemplo, un grupo pidió ensalada y ¡sorpresa! Les sirvieron ensalada sin lavar. Las patatas mal hechas y, aunque el servicio fue bueno, eso no salva la situación. La relación calidad-precio no te la voy a recomendar si buscas calidad, ya que la experiencia dejó mucho que desear. Para mí, fue un punto negativo.

Pero, claro, todo no puede ser malo. Otro día tres adultos decidieron probar el sitio y ¡se sacaron la lotería! Hicieron su reservación porque había turistas por todos lados y la comida que pidieron encontró muy buena aceptación. Cabra, cochino frito y ropa vieja de pulpo, todo regado con cervezas Tropical. Les salió por unos 35,40 euros, que está de lujo para lo que comieron. El servicio fue muy atento, lo que siempre suma puntos. Igual, Pájara es un lugar que merece la pena visitar, con sus árboles y la sombra que viene bien en los días calurosos.

Sin embargo, no todo es perfecto. Uno de los problemas recurrentes es que el servicio puede ser muy lento. Pides varias tapas y terminas esperando media hora, y cuando llegan, ¡una puede estar fría! Tienen un problema con las horas pico, que se nota y parece que las camareras tampoco están al 100%. Eso puede ser porque las condiciones laborales no son las mejores y eso afecta su actitud. Las croquetas salieron escasas, así que ya desilusiona un poco.

Por último, si te estás preguntando qué tipo de cocina se sirve en La Fonda, la verdad es que hay de todo un poco pero con un enfoque en las tapas tradicionales canarias. Desde croquetas, taquitos de pescado, hasta platos de carne como la cabra o cochino. Si tu suerte está de tu lado, puedes tener una buena experiencia, pero ten cuidado porque a veces puedes toparte con algo menos que mediocre. ¡Así que ve con una mente abierta y no dudes en preguntar antes de pedir!

La carta de La Fonda puede variar en disponibilidad

Mira, si estás pensando en ir a La Fonda, mejor piénsalo dos veces. La verdad es que me quedé con una sensación de que podría haber hecho mejor uso de esos 10-20 € en otro sitio. Por un lado, hay críticas que dicen que la comida es mala y cara, y no puedo más que estar de acuerdo. Cinco euros por unos pocos mejillones o unas croquetas que ni siquiera dan la talla, y un pan que apenas alcanza para compartir entre cuatro... ¡anda ya! Y si hablamos de las cañas, te diré que la cerveza sin gas es una broma, casi me pongo a llorar. ¿En serio?

Y no nos olvidemos del servicio, que aunque hay alguna camarera que es agradable, la atención es de traca. A veces tardan un montón y parece que no tienen ni idea de lo que pasa en su propio local. Por ejemplo, un día pedimos unas papas y un escalope y, a pesar de que había tres mesas en total, nos dejaron en la espera durante un buen rato antes de darnos la patada y decirnos que la cocina ya estaba cerrada. ¿Hola? ¡Qué incompetencia! En fin, por lo que veo, hubiera sido mejor quedarme en casa.

Por otro lado, hay quien ha disfrutado de un buen postre, así que no todo es novedad, pero ya sabes, esas tapas diminutas a cinco euros que parecen más bien una burla. Te enfrentas a precios que te dejan boquiabierto, sobre todo cuando se trata de las bebidas: 3 € por una Coca-Cola en lata. ¿En serio!? Si no tienes más remedio que ir, asegúrate de llevar un poco de suerte en el bolsillo, porque la variabilidad en la carta y la disponibilidad pueden dejarte colgado.

Cómo es el trato del personal en La Fonda

Mira, si estás pensando en darte una vuelta por La Fonda en Pájara, prepárate para lo que te vas a encontrar. Te cuento que no sale nada barato, y la cuenta puede dejarte con la boca abierta. Aquí las tapas van de 4 a 5 euros y te aseguro que no son un manjar. Por ejemplo, la tortilla de patatas con calabacín, jamón y queso, está buena, pero no compensa la espera que te toca aguantar. Te van a tener esperando más de una hora para unas tapas que, a mi juicio, deberían salir en un abrir y cerrar de ojos. ¿Y eso de haber pagado un dineral por eso? Olvídate, un auténtico atraco.

Además, el menú es un tanto decepcionante. No esperes maravillas, porque incluso si te animas a probar las hamburguesas, prepárate para recibirlas sin pan, como si estuvieras en un *fast food*. Las patatas son congeladas y sí, se nota la diferencia. La calidad de lo que sirven es aceptable, pero no está a la altura del precio que te van a cobrar. Para completar, esos 20 minutos que puedes esperar solo para que te traigan la cuenta son una broma. Si quieres comer y luego irte, mejor olvídalo.

En cuanto al trato del personal, digamos que no es el más amable del mundo. Te atienden, pero con un ritmo que parece que tienen todo el tiempo del planeta, cuando en realidad no lo tienen. Cuando vas a un sitio vacío y aún tardan un montón, es un poco frustrante. La verdad, parece que están como en piloto automático, sin ganas de hacer que tu experiencia sea agradable. Así que si decides ir, mejor llama antes de presentarte, porque el horario de Google Maps puede jugarte una mala pasada y encontrarte con el local cerrado.

A menos que quieras acabar aburriéndote con unos churros de pescado y una factura que parece más del estilo de un restaurante de lujo. Así que ¡cuidado!

Las porciones de los platos son grandes en La Fonda

Volviendo al tema de La Fonda, la verdad es que tiene su encanto. Todo el rollo de estar en una calle céntrica y con una terracita perfecta es un plus. La peña que trabaja ahí es super agradable, las camareras son un amor. Pero cuando te sientas a comer, aquí es donde la cosa se complica a veces. Hay días que la comida está riquísima, sobre todo las tapas a 4€, que son un chollo. Las papas con mojo y el queso frito son un viaje directo al cielo. En general, te da la sensación de que vas a pasar un buen rato, pero… bueno, ahí van las opiniones.

Sin embargo, no todo es un cuento de hadas. Algunos han tenido experiencias para olvidar. Huevos secos, platos fríos y una relación calidad-precio que deja mucho que desear. En una ocasión, con cuatro adultos, pillamos callos que ni recuerdo y una carne de chivo sospechosamente grande. Y, claro, aquí empieza el drama. El servicio se vuelve lento y a veces te quedas esperando más de lo que deberías. Así que, aunque el lugar tiene su gracia, hay quien siente que no vale lo que pagas, especialmente cuando el ambiente está a mil y la comida llega fría.

Ahora, cuando me preguntas sobre las porciones, la cosa se pone difícil. Algunos dicen que son más bien pequeñas, especialmente cuando las comparas con lo que te cobran. A veces parece que esperas un festín y terminas más bien con picoteos. En fin, eso dependerá también de lo que pidas, el queso al horno con miel, por ejemplo, ha recibido buenas críticas, pero igual te quedas con ganas de más. Importante ir con expectativas claras: si buscas un banquete, puede que no lo encuentres en la Fonda. Así que, armados de paciencia y buenas vibras, pueden intentarlo, pero lleven un plan B por si acaso.

La calidad de la comida es alta en el Restaurante La Fonda

Mira, te cuento sobre el Restaurante La Fonda en Pájara. La cosa es que hay opiniones bien distintas, y ya sabes cómo va esto, para unos es lo mejor y para otros un auténtico desastre. Por un lado, hay quienes quedan encantados y dicen que las tapas están buenísimas por 5€. Van aplaudiendo la atención y el ambiente, y la verdad es que cuando compartes una buena comida con unos amigotes, todo sabe mejor.

Pero luego están los que se han llevado un chasco monumental. Algunos se quejan de precios abusivos, como esos 4€ por una jarra de cerveza o un Nestea a 3€. ¿En serio? Lo peor es que las tapas son escasas, tampoco es que el tamaño compense el precio. La peña dice que te traen cuatro alitas y ya no hay más, como si la chulería se llevara la comida. ¡Vaya timo para los turistas!

Después, ni te cuento de la carne de cabra. Hay quien dice que les provocó náuseas y la camarera solo dijo que a otros les encantaba. ¡Hazme el favor! Las tapas no saben a nada y, para colmo, te venden cada croqueta a casi 2€ sin que te salve el sabor. ¡Una locura! Otros comentan que la comida es buena, pero la atención y el servicio son lentos, como si estuvieran en un día de fiesta permanente.

Algunos piensan que vale la pena por ciertos guisos y platos, mientras que otros quedan graves al probar cosas como la carne de cabra o las tapas. Así que, si te decides a ir, ve con precaución y tal vez no te esperes demasiado. ¡Cuidado con lo que pides!

Qué se recomienda hacer mientras se espera la comida en La Fonda

La Fonda suena bien, pero la verdad es que no todo es perfecto. Dos estrellas para un lugar que promete, pero se tarda una eternidad en servirte. Dentro tienen cuatro mesas y fuera otras tres, pero eso no se traduce en un servicio rápido, ni de lejos. Tuvimos que esperar dos horas para recibir el primer plato. Eso sí, cuando al fin llegó, se quedó corto. Ni bebidas durante la espera, y no hubo ni un puñado de olivas para mordisquear. Una pena, porque el sitio tiene buena onda con la decoración y tal, pero si no se organizan, no van a durar mucho.

Por otro lado, el personal es super amable y el servicio general es decente, así que le daría una estrella más solo por eso. Pero, a la hora de elegir qué comer, la oferta es limitada—solo tapas y poca elaboración. La comida la probé, y aunque no está mal, por 10-20 €, no esperes algo espectacular. Te vas a sentir un poco decepcionado por la cantidad, porque comparado con lo que ofrecen en otros lugares como Jaén o Granada, esas tapas no son la gran cosa.

En cambio, si ganas un poco de tiempo y te dejan experimentar, puedes disfrutar de la buena calidad que tienen. Aunque las tapas son tal vez más caras de lo que deberían, hay una buena relación calidad-precio en general. ¡Y ni hablar de los postres! ¡Son un must! Riquísimos, y no te puedes ir sin probar ese bizcocho casero que hacen.

Así que, mientras esperas la comida en La Fonda, te recomiendo que te tomes tu tiempo. Deja que el personal te recomiende algunos platos típicos de la isla y ¡seguro que aciertas! ¡Haz que la espera valga la pena! Conversa con tus colegas, échale un vistazo a la decoración, y disfruten del ambiente. Es un buen rato, aunque la comida tarde un poco más de lo que querrías.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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