
Si buscas un lugar donde disfrutar de pescado fresco de la isla con un aroma increíble, el Restaurante Cala Salada en Sant Antoni de Portmany es tu destino. Situado justo al final de la cala del mismo nombre, este restaurante lleva más de 30 años siendo un clásico entre turistas y locales. Aquí te espera una carta llena de delicias mediterráneas y españolas, desde una singular paella de marisco hasta un rape perfectamente elaborado y calamares que te harán la boca agua. ¡Ah, y no olvides hacer reserva para el parking!
Además de la rica comida, te vas a quedar prendado de las hermosas vistas al mar que ofrece, así que prepárate para disfrutar, ya sea en pareja o en familia. ¡Y ojo! Si vas con peques, tienen sillas altas para ellos. Este sitio es una joyita escondida que promete hacerte pasar un buen rato con buena comida y mejor ambiente. Así que arma tu plan y ¡no dudes en dar la vuelta por aquí!
Restaurante Cala Salada
Página web
Horarios Restaurante Cala Salada
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–21:00 |
| martes | 11:00–21:00 |
| miércoles | 11:00–21:00 |
| jueves | 11:00–21:00 |
| viernes | 11:00–21:00 |
| sábado | 11:00–21:00 |
| domingo | 11:00–21:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Cala Salada
Dónde se encuentra el Restaurante Cala Salada
Si estás en Ibiza y buscas un buen plan, no te puedes perder el Restaurante Cala Salada. Imagínate, estás en la playa de Cala Salada, un lugar con vistas espectaculares y un ambiente que está de lujo. Este sitio ha recibido un montón de buenas críticas, con 5 estrellas por su relación calidad-precio. Te lo digo claro: 90-100 € por persona es lo que te vas a gastar, pero vale cada céntimo. La comida es de diez y el servicio, aunque haya bastante gente, es muy atento. Pregunta por Alejandro, que te va a cuidar bien.
Mejor aún, si solo vas de paso o estás en la playa haciendo una parada rápida, el aperitivo también está genial. Una birra bien fría con aceitunas y pan con all i oli. No puedo meterme mucho en la comida completa porque no la probé, pero la experiencia de las vistas es de otro nivel en Cala Salada y Cala Saladeta. ¡Espectaculares!
Pero ojo, que no todo es perfecto. Escuché de un amigo que pagó 30€ por un bocata de tortilla que no merecía el nombre. Patatas aceitosas y una ensalada que parecía más un adorno. El precio medio de aquí sin platos grandes es de 10-20 €. La comida no fue bien, pero el servicio sí se llevó una buena nota. A veces te puedes perder si no eliges bien.
Y mira, hay quien dice que el lugar necesita una actualización, pero la calidad de la comida y el trato del personal compensan eso. Si te animas, la langosta que te hacen con huevos y patatas fritas con ajos es algo que no te puedes perder. Si vuelvo a Cala Salada, va a ser mi primer punto de parada.
Así que ya sabes, el Restaurante Cala Salada está en Camí Cala Salada, 07820 Sant Antoni de Portmany, en las Baleares. ¡Date una vuelta y disfruta!
Cuántos años de experiencia tiene el Restaurante Cala Salada
Mira, si estás por Cala Salada, tienes que saber que el Restaurante Cala Salada es el único en toda la cala, así que no te esperes una gran variedad. Pero, ¡qué más da! Te aseguro que vale la pena. La atención es buena y rápida, y aunque la comida puede resultar un poco cara, ya sabes cómo es esto, ¿no? Pedimos cuatro platos, incluida una ensalada y un cordero con patatas, y salimos de ahí dejando 90€ en la cuenta. La brisa que corre y las vistas son impagables, así que no te quejes tanto del precio, que a veces hay que pagar por el paisaje.
Si decides ir a la una, perfecto, te sientas y comes sin problemas. Pero si vas más tarde, mejor reserva porque se llena. La comida está decente, pero lo que realmente brilla aquí es el ambiente. El ruido es moderado, así que no te sentirás como en un concurso de gritos. Y si estás pensando en aparcar, la cosa se complica un poco, hay que tener paciencia. Hay un aparcamiento arriba y otro abajo cerca de la cala, pero la plaza es difícil de encontrar. Mi consejo: ¡mejor ve en moto!
Lo mejor de todo es que, aunque no siempre necesites una reserva, el servicio siempre es excepcional. Recuerdo que unos colegas malagueños llegaron y sin reserva, ¡pum! Esperaron un poco con unas cañas y mereció la pena. Patio con vistas, comiendo paella de marisco y pescado típico, el servicio fue de 10. Y no solo ellos, otros clientes también han alabado al equipo por su amabilidad. Toni se encargó de que pasaran un día genial.
Sobre la experiencia, la gente no para de alabar el sitio. Tienen sabrosa comida y un trato excepcional. Un cliente comentó que le prepararon una lubina al horno que podría estar en cualquier restaurante de lujo. Y el entrecot con verduras, ¡un espectáculo! Así que si pasas por Cala Salada, este restaurante tiene que estar en tu lista. Sin duda, vas a querer volver.
Y ya que estamos, no quiero dejar de aclarar que el Restaurante Cala Salada tiene años de experiencia que se notan en cada detalle, aunque no tengo una cifra exacta en la cabeza. Pero, vamos, que no son novatos en esto.
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Cala Salada
Ya te digo, el Restaurante Cala Salada tiene su rollo, pero hay que tener claro lo que te vas a encontrar. Por un lado, te sueltan solo el menú de carta. Y a veces no se molestan ni en decirte que tienen otras opciones como bocadillos y hamburguesas. Si no miras a las otras mesas y preguntas, ni te enteras. La comida, pues, no es la gran cosa – un sabor que deja que desear y los precios… un poco altos para lo que te sirven. Vas a gastar entre 10-20 € por persona, y la comida, a duras penas se lleva un 1 de 5. Pero, oye, si el servicio y las vistas son un 4, algo es algo, ¿no?
Pero no todo es malo. Para ser el único restaurante de la cala, la verdad es que se defiende bien. Los precios no son escandalosos si tenemos en cuenta que estamos en Ibiza. La comida está bastante buena y los platos son generosos. Esa ubicación en primera línea de playa es un lujo. Algunas mesas tienen vistas que son una maravilla. Si piensas pasar el día en la cala, es un buen sitio donde no tienes que cargar con la nevera. Tienen opciones de pescado y carne. Aquí si quieres comer bien, mejor reservar porque el sitio se llena rápido. Prepara entre 30-40 € por persona.
Y si buscas un buen momento, este lugar está un poco escondido, pero eso lo hace especial. Puedes degustar un arroz y tomarte una copa de vino blanco mientras te quedas absorto con el paisaje. Salimos contentos tras gastar unos 63,50 € por un pan con alioli, una paella de marisco y una botella de vino. ¡Esto es lo que se dice disfrutar de la buena vida!
Ahora, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Cala Salada? Pues, básicamente, tienes tortilla de patatas, pimientos de padrón, ensalada y patatas fritas si eres vegetariano. Si no, ya sabes que hay carne y pescado. Ideal para hacer un buen almuerzo sin salir de la cala. Así que, si estás por ahí, no dudes en parar a comer y disfrutar de esas vistas.
Cuál es uno de los platos más destacados del menú
Mira, si estás buscando un sitio que lo tenga todo, hay que hablar del Restaurante Cala Salada. La verdad, es un magnífico restaurante donde todo está exquisito. No estoy exagerando, pero le doy 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. La vibe es genial y las vistas son simplemente increíbles. Te aseguro que volveremos, definitivamente.
Te cuento, yo fui un día y pedimos una paella marinera para dos. 27€ por persona y de verdad, ¡las raciones son generosas! La calidad de lo que te traen es muy buena, así que no te preocupes, no vas a quedarte con hambre. La chica que nos atendió fue super amable y todo fue bastante rápido, así que no hay queja. Un amigo probó los calamares a la plancha y también alucinaron, ¡todo fresquísimo! Y lo mejor es que los precios son razonables, entre 20-30€ por persona y te sientes como en una fiesta frente al mar.
Claro, no todo es perfecto. Un conocido tuvo una mala experiencia y pagó por una ensalada que parecía de bolsa. 10€ por algo que bien podría ir de acompañante de un café. Así que, ojo con lo que pides. Es fácil caer en la trampa de lo típico cuando hay un chiringuito, pero aquí hay opciones que valen la pena.
Aunque, sin duda, lo que no puedes dejar de probar es su paella, tanto la mixta como la marinera. También tendrás que pedir el gazpacho de María, que dicen que es el mejor de la isla y, la verdad, un plato que puede hacer que tu visita se vuelva memorable. Así que ya sabes, si andas por Sant Antoni de Portmany, no te lo pierdas.
Es necesario hacer una reserva para el parking en el restaurante
Hablemos del Restaurante Cala Salada. Este lugar es una joya en Platja Cala Salada, y aunque los precios son bastante más asequibles que en otras calas, dado que estás en una zona turísticamente top, no está nada mal. La última vez que fui, pedí una paella a las 4 de la tarde y, la verdad, me sorprendió lo buena que estaba. Recién hecha y bastante rica, se nota que en la cocina tienen experiencia. El servicio también fue correcto, un trato amable que siempre se agradece.
Ahora, hay que tener en cuenta el tema del aparcamiento. Es un lío. Es difícil aparcar por allí, así que si tienes suerte, podrás encontrar un sitio gratuito en la calle, pero cuenta que el vigilante es estricto y no deja pasar a todos. A veces te toca dejar el coche lejos y andar un buen rato o coger un bus. ¡Eso sí! Las motos tienen el privilegio y pueden entrar a todas partes. Un poco injusto, ¿no?
Pero mira, si estás en la zona y no tienes ganas de moverte, este restaurante es la mejor opción. Además, si reservas, ¡te dan un código para el parking! Así puedes llegar cuando quieras sin preocupaciones. El pescado siempre está fresco y, por si no lo sabías, la comida es riquísima. A mí me atendieron de maravilla, lo que suma puntos, la verdad.
Y para cerrar el tema, sí, es necesario hacer una reserva para el parking si quieres asegurarte un lugar. Es un poco rollo, pero si quieres disfrutar de todo lo que Cala Salada ofrece sin estrés, planifica un poco y ¡adelante!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el restaurante
Mira, si estás pensando en ir al Restaurante Cala Salada, hay que saber que no todo es glamur. Por un lado, hay quien se lleva una gran decepción. Te cuento que un par de amigos tuvieron una experiencia de 2 estrellas: la comida era caro y pésima, y los calamares, ¡congelados! Una vergüenza total. El servicio al menos se llevó un 5, pero si lo que buscas es comer bien, este sitio puede no ser tu mejor opción.
Por otro lado, hay quienes lo clavan con una paella de marisco de 4 estrellas. Aunque el local esté algo anticuado, comer en la terraza tiene su encanto. Te pones a tope con el arroz por 25€ y la verdad es que estaba bastante completo. No te olvides de los mejillones, cangrejo, pescado y gambas que vienen en el plato. El trato es familiar, así que si lo que buscas es un poco de cercanía, puede que aquí te sientas a gusto.
Algunos dicen que la atención es variable, como a veces te topas con camareros que están más de buenas y otras veces son un poco indiferentes. Han calificado la comida de manera decente, unas 3 estrellas para un lugar que se nota que tiene su historia. Pero claro, si tienes la suerte de que el camarero sea majo y no esté rociando la terraza con la manguera, puede que tu experiencia sea mejor. Para mí, lo mejor sería pedir raciones en vez de la paella, aunque el gluten free está presente con el pescado a la plancha.
Lo que sí resalta es que hay algunos comentarios en los que la gente ha flipado. Hay que reconocer que muchos se han llevado una buena sorpresa y se les ilumina la cara. He escuchado que el ambiente es bastante relajado y cómodo para charlar. Además, el nivel de ruido es bajo, perfecto si quieres disfrutar de una buena conversación después de comer.
Y no me olvides de las vistas. Desde la terraza, se pueden disfrutar de unas vistas espectaculares a las hermosas calas Salada y Saladeta. Si hay algo por lo que vale la pena pasar por este restaurante, son esas vistas. ¡Ideal para unas cervecitas después de la comida!
El Restaurante Cala Salada es apto para familias con niños
Mira, si te planteas ir al Restaurante Cala Salada, no te arrepentirás. La ubicación es perfecta, justo en la playa, así que ya te imaginas el panorama mientras comes. La comida está brutal, en especial el arroz. La paella mixta que pedimos estaba de rechupete, y ¿lo mejor? El precio por persona ronda entre 20-30 €, lo que está muy bien para la calidad que sirven. A mí ya me digas, ¡es un sitio que vale la pena!
La atención en este lugar se lleva un 10. Los camareros son muy atentos y hacen que te sientas bienvenido desde que pones un pie ahí. Eso sí, ten en cuenta que, si decides ir para un grupo grande, muy bien. Hay espacio para todos. A veces el nivel de ruido puede ser alto, pero te aseguro que puedes conversar fácil y disfrutar de tu comida sin problemas. De hecho, la mayoría de los platos salen rápido, menos de 10 minutos de espera, que es un lujo en sitios concurridos.
Positivo total es la vista. Sentarte ahí con ese paisaje es todo un regalazo. Aunque hay un par de cosas a tener en cuenta, como que algunos platos, como la famosa parrillada de pescado, pueden desilusionar un poco. Ni se te ocurra esperar algo que no sea frito, ¡mala jugada! Pero en general, todos han disfrutado de la calidad.
Ahora, sobre si es apto para familias con niños, la respuesta es un sí rotundo. El ambiente es tranquilo y familiar, así que no te preocupes. Se sienten bien recibidos y tienen opciones en el menú que a los peques les encantarán. ¡No te va a decepcionar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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