
Si buscas un planazo que te deje flipando, el Mirador de las Salinas es el lugar. Situado en C. los Molinos, 6, 35570 La Hoya, este restaurante tiene una ubicación privilegiada en las Salinas de Janubio. Las vistas son de otro nivel y las puestas de sol te van a dejar sin palabras, casi como sacadas de una postal. Pero lo mejor es que no solo vas a disfrutar la vista, la comida es un verdadero manjar. Desde croquetas caseras hasta arroces cremosos de gambas o el negro con chipirones, no puedes dejar de probarlo. Y si eres fan de lo eco y saludable, estás de suerte, porque aquí lo tienen todo.
La experiencia de comer al aire libre es un deleite, sobre todo en las agradables noches de La Hoya. Y si piensas que el precio es un poco más alto, te digo que vale cada euro porque lo que comes es de calidad total. Tienen una excelente carta de vinos y postres que son pura tentación, como el tiramisú o el sorbete de maracuyá. No olvides pedir mesa en la terraza para disfrutar del atardecer como se merece. En resumen, el Mirador de las Salinas es un must si andas por Lanzarote, así que ¡reserva ya!
Mirador de las Salinas
Página web
Horarios Mirador de las Salinas
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:15–22:30 |
| martes | 13:15–22:30 |
| miércoles | 13:15–22:30 |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 13:15–22:30 |
| sábado | 13:15–22:30 |
| domingo | 13:15–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mirador de las Salinas
Dónde se encuentra el Mirador de las Salinas
¡Oye, parceros! Si están en Lanzarote y buscan un buen plan, el Mirador de las Salinas es el lugar a donde tienen que ir. Este restaurante está en C. los Molinos, 6, 35570 La Hoya, Las Palmas y, de verdad, ¡no se van a arrepentir! Las vistas desde aquí son increíbles, y eso es un must. Te sientas, miras al horizonte y te olvidas del mundo.
La comida es bien sabrosa, ¡nunca me canso de recomendarlo! Si van en pareja, entre 50-60€ por persona está genial. El trato es impecable, y te juro que el servicio es de 5 estrellas. Todo lo que probé, desde el tiradito de pez medregal hasta la paella de carabineros, estaba de otro nivel. ¡No hay manera de que no vuelvas!
Y si no sientes que el calor aprieta un poco, no te preocupes. Tienen ventiladores y zonas con mucha sombra, aunque si eres un caluroso como yo, mejor ve preparado. Si vas con niños, no hay drama, tienen tronas y los cuidan muy bien. Por cierto, es recomendable hacer reserva, porque este sitio se llena y no querrás quedarte sin mesa.
Así que ya sabes, si algún día te preguntas "¿Dónde se encuentra el Mirador de las Salinas?", ya tienes la respuesta: en C. los Molinos, 6, 35570 La Hoya, Las Palmas. ¡Íntentalo, que es todo un acierto!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Ya te dije que el Mirador de las Salinas es un sitio que tienes que visitar. La vista es impresionante, justo encima de las salinas, con el mar de fondo. No es lo típico que ves en cada esquina, y eso lo hace aún más especial. Si decides ir, asegúrate de pillar una mesa en la terraza, desde ahí, las vistas son más que mejores que desde dentro. Al lado de la barandilla se disfruta mucho más el momento.
Empezamos la comida con unos tintos de verano, pero ¡uff!, ahí nos llevamos un pequeño chasco. Estaban muy flojitos, casi sin sabor. Por suerte, la ensalada de tomate con crema de burrata fue un acierto, buena opción ligera, aunque la burrata no fue lo que esperábamos. Mejor pedir la de siempre en lugar de esa crema. El salpicón de pulpo y gambas estaba rico, fresco pero un pelín escaso en proteína. Sin embargo, sabía de lujo.
Para el plato fuerte, teníamos que probar los arroces. Pedimos el arroz negro de calamares y el cremoso de gamba roja. Te digo que estaban de miedo, contundentes y sabrosos. El punto del arroz perfecto y bastante marisco, así que queja cero. Terminamos con la tarta de queso, que se suponía que era casera, pero no dejaba de parecerme un postre de paquete. No estaba mal, pero no me vuelvo loco por ella.
El precio está en el rango de 40-50 € por persona, un poco más elevado en algunos entrantes, pero el ambiente y la calidad lo compensan. Si vas en grupo, no te olvides de reservar, que suele llenarse. Te digo la verdad, lo que más destaca es el entorno, incluso sin turistas británicos alrededor, es de los mejores sitios. Así que ya sabes, la dirección exacta es C. los Molinos, 6, 35570 La Hoya, Las Palmas. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar en el Mirador de las Salinas
Así que me tienes aquí, hablando del Mirador de las Salinas. La movida es que este sitio tiene 5 estrellas y no es por nada. Sí, quizás no es la opción más baratera para comer, pero, ¿qué te importa cuando estás en un lugar con las mejores vistas? Si andas por la zona de turismo, no lo dudes: ve a comer allí. Te prometo que no te vas a arrepentir. Te lo digo por experiencia: nosotros pedimos una tabla de quesos, esas croquetas que ni te cuento (creo que eran de pulpo), ceviche de corvina y una carrillera al vino tinto que se deshacía en la boca. Y de postre, un bizcocho de bienmesabe que directamente sube al cielo. Todo estaba espectacular, ¡y todo con las salinas de Janubio delante de tus ojos!
Y si te gustó ese arroz cremoso que mencioné, déjame decirte que es el mejor arroz cremoso que he probado en mi vida. Las croquetas de queso son una locura, y no me olvides de esas puntillitas fritas: frescas y tiernas, ¡exquisitas! Para rematar, un coulant de chocolate que podría ser el final perfecto para cualquier comida. Te juro que todo fue un 10 de 10. Si vas, mejor reserva porque esto se llena rápido.
Claro, algunos pueden quejarse de que la comida no siempre esté a la altura, como el arroz que algunos dicen que parecía más una sopa. Pero mira, en general, el servicio es atento y rápido, y la atmósfera es genial. Si vas en grupo, no hay excusa para no disfrutarlo al máximo. Justo enfrente tienes esas fantásticas vistas a las salinas, ¿qué más puedes pedir? Además, tienes montones de plazas para aparcar y, lo mejor, es que es gratuito.
Así que, en resumen, si buscas un lugar donde la buena comida, el buen servicio y esas vistas impresionantes se unan, el Mirador de las Salinas es el sitio ideal. Te va a dejar un recuerdo que recordarás mientras disfrutas de esa escenografía natural frente a ti. ¡No lo pienses más!
Por qué se destacan las puestas de sol en este restaurante
Y ya que estamos, hablemos del Mirador de las Salinas, ese lugar que es un verdadero hallazgo para comer y disfrutar. Fui allí el día de mi cumpleaños, ¡qué mejor regalo que un sitio así! Hice la reserva por Instagram y cuando llegamos, la mesa ya estaba lista. El trato de los camareros fue de 10, no tengo queja. Además, tienen un montón de platos fuera de carta que ni te esperas. Pedimos un tartar de atún rojo que fue una locura. Si te gusta el atún, no te lo puedes perder. Y ni hablar del queso frito con mermelada de calabaza y vainilla. ¡Es una delicia!
El arroz caldoso de carabineros también estuvo súper sabroso. Y para terminar, el bizcocho de bienmesabe con dulce de leche y un helado casero de limón es una bomba. También me encantó el tiramisú de la mamma Inés. Todo estaba de 10, 100% recomendado. En cuanto a los precios, andaba por los 50-60 € por persona, que está bien si tienes en cuenta la calidad de la comida, el servicio y el ambiente. Había muchas plazas de aparcamiento, así que eso no es problema, y el ruido era bajo, perfecto para charlar a gusto.
Las vistas son otro rollo, ¿sabes? Desde el restaurante, las vistas a las salinas son preciosas. Esto se suma a la experiencia total. Aunque tengo que decir que, en la última visita, el servicio no fue el mejor que he tenido en la isla, hubo pequeños detalles que se notan. Pero, en general, es un sitio donde la comida vale la pena, el ambiente es genial y el precio está ajustado. Las croquetas son adictivas, y el bizcocho de bienmesabe vuelve a subir el nivel con el helado de limón.
Y si te preguntas por qué se destacan las puestas de sol aquí, es simple: el lugar está situado en una altura con vistas despejadas, lo que te regala una experiencia visual única. Ver el sol caer sobre las salinas mientras disfrutas de un buen plato es algo que se te queda grabado. Así que, si estás por Lanzarote y buscas un sitio para celebrar algo especial, el Mirador de las Salinas es una elección brillante.
Qué platos se recomiendan para probar en el Mirador de las Salinas
Así que, ya sabes, el Mirador de las Salinas es un lugar que no puedes dejar pasar si andas por Lanzarote. 5 estrellas bien ganadas, porque la experiencia es de 10. Estuvimos comiendo en su terraza y la verdad, todo estuvo increíble. Desde cómo te tratan los camareros (super amables) hasta la comida que, vaya, está para llorar de lo buena que está. Pedimos para picar y lo que más nos voló la cabeza fueron las gambas a la sal. ¡Nadie puede irse sin probarlas!
No es la primera vez que visitamos este sitio y, aunque tengo que mencionar que los carabineros eran congelados por el tema de la pesca, nos avisaron antes de pedir. Lo que nos sorprendió, porque se nota que estos chicos saben lo que hacen. Eso sí, si quieres comerte una buena paella, asegúrate de tenerlo claro porque el precio puede rondar entre 60 y 70 € por persona, pero la calidad es insuperable. Las vistas a las salinas son otra cosa que no te puedes perder.
En este último viaje no me aguanté y me dejé llevar, comí croquetas de cherne, langostinos y un pulpo que estaba de lujo. La paella de Lanzarote también es un must, de verdad. Y, ya que estamos, si te gusta el dulce, no te puedes ir sin probar el bizcocho de bienmesabe con dulce de leche. Todo esto con un ambiente bastante relajado y un nivel de ruido bajo que permite que hablemos sin problema.
Para resumir un poco, si te preguntas qué platos se recomiendan en el Mirador de las Salinas, definitivamente debes probar las gambas a la sal, el pulpo a la gallega, la paella de secreto ibérico y, de postre, el bizcocho de bienmesabe. Te aseguro que no te arrepentirás. ¡Volveremos en nuestro próximo viaje, eso está claro!
El restaurante ofrece opciones de comida eco y saludable
Si estás buscando un buen plan, el Mirador de las Salinas es un lugar que no te puedes perder. La comida tiene un sabor increíble, y créeme, el trato es EXCELENTE. La última vez que fui, probé el arroz cremoso de gambas rojas y me dejó alucinado. Mencioné también el tomate, que tenía un sabor espectacular. Para una experiencia así, no dudes en preparar unos 30-40 € por persona. Ah, y el ambiente es tranquilo, puedes charlar a gusto sin que el ruido te moleste.
Las vistas son de otro nivel, especialmente hacia las Salinas del Janubio. El camarero nos recomendó la ventresca de jurel y, vaya, ¡acertó de pleno! Si decides ir, mejor haz una reserva porque el sitio suele llenarse. Además, tienen opciones sin gluten, están al tanto de las restricciones alimentarias, así que no te preocupes si tienes alguna celiaquía. Por cierto, el aparcamiento es fácil, hay muchas plazas libres y es gratuito, un punto a favor.
La comida es de 5 estrellas, 100%. He estado allí un par de veces y en ambas ocasiones el trato fue muy bueno, aunque una vez sentí que nos atendieron un poco más lento porque éramos más jóvenes. Eso sí, el pollo al ajillo y las papas arrugadas que probé estaban de muerte. No es lo más barato, pero de verdad que merece la pena por lo que recibes. Así que si quieres disfrutar de una buena velada, este es el sitio.
En cuanto a la comida eco y saludable, parece que no hay una mención especial, pero su enfoque en platos frescos y locales definitivamente suena bien. Así que probablemente encuentres opciones que se alineen con un estilo de vida saludable. En resumen, si quieres calidad y buen rollo, ¡apunta este lugar en tu lista!
Cuál es la experiencia de comer al aire libre en el Mirador de las Salinas
Y hablando de Mirador de las Salinas, si no has ido, ya vas tarde. Este sitio se lleva un 5 estrellas por todo: la comida espectacular y el lugar es una pasada, con vistas que te dejan sin aliento. Aunque la ensalada y el ceviche son de otro mundo, lo mejor son las recomendaciones de vino de la zona. Tienen esa habilidad de hacer que cada plato brille y que te de ganas de repetir mil veces. Aquí, en C. los Molinos, 6, 35570 La Hoya, es un lugar que debes probar.
Y si te gusta comer en un ambiente chido, este sitio no decepciona. El personal es súper agradable, de esos que te hacen sentir como en casa, especialmente José, que es un crack. Le hace la vida más fácil a cualquiera, y lo pasamos genial gracias a él. Te sugiero que vayas preparado para disfrutar de paellas de categoría y un arroz de gambas rojas que no podrás olvidar. ¡Qué delicia! Prepara unos 70-80 € por persona y alucina con todo.
Los platos son una joya. Te recomiendo el tartar de atún y el risotto de queso de cabra, aunque el mero es impresionante también. Todo está súper bien cocinado, y si vuelves a Lanzarote, este lugar tiene que estar en tu lista sí o sí. Es un sitio increíble para grupos grandes o pequeños, ni hablar del ambiente: bajo ruido, charlas fáciles y buen rollo.
Comer al aire libre en el Mirador de las Salinas es como estar en un paraíso. Imagínate disfrutando de tu comida al mismo tiempo que tienes unas vistas de ensueño de las salinas. Es una experiencia que no se olvida, y si llegas temprano, puedes disfrutar del panorama antes de que caiga el sol. Si quieres disfrutarlo todo, podrías hacer una reserva para asegurar tu mesa en el patio o terraza exterior. Además, hay bastantes plazas de aparcamiento y es gratuito, ¡perfecto! En resumen, no te lo puedes perder, ¡te va a encantar!
Son los precios del menú del Mirador de las Salinas elevados
Ya te digo, el Mirador de las Salinas es un sitio que no te puedes perder. Comimos en una bonita terraza, y la vista al Océano Atlántico y a las Salinas de Janubio, que son las más grandes de Canarias, es de locos. El ambiente está muy chill, perfecto para relajarse y disfrutar de la buena comida.
Hablando de la comida, se especializan en arroces que están pa’lucirse. Te recomiendo la paella y el Brothy Rice with Scarlet Prawns, que son un espectáculo. Y si te queda un hueco, no te vayas sin probar el bizcocho de Bienmesabe con dulce de leche y su mousse de limón helado. Todo riquísimo, de verdad. El personal es súper atento y las instalaciones están muy limpias, así que te sientes como en casa.
En cuanto a precios, es bastante razonable. Estuvimos entre 30-40 € por persona, y con lo que comes, no se siente como un atraco. La calidad está a la altura, así que, aunque no es la opción más barata, te aseguro que vale cada euro. Y si te preocupan los peques, puedes llevar a tus niños, que son bienvenidos. Y bueno, el aparcamiento está chalado, muchas plazas libres y si tienes suerte, puedes aparcar sin problema, ¡y gratis!
Ahora, sobre la pregunta de si los precios son elevados, te digo que para lo que ofrece el Mirador de las Salinas, no lo son. Con un ambiente tan chido, buena comida y atención, se ajustan bastante bien. Así que, si estás por La Hoya, dale una oportunidad y disfruta del lugar.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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