
Si andas por La Matanza de Acentejo, Bodegón Lomo Martín es un lugar al que deberías dar una vuelta. Este restaurante tiene ese rollo acogedor y familiar que te hace sentir como en casa, y aunque la comida española que sirven no está mal, hay un pero: un viernes por la noche se te pueden acabar cosas básicas del menú, como el pan o la ensaladilla. Así que ojo, que puede que no encuentres todo lo que buscas. Pero si te lanzas, no te olvides de probar esas croquetas sorprendentes y el atrazador codillo.
En cuanto a los precios, están bastante bien, así que no te vas a quedar en la ruina. Además, los que han ido dicen que el pastel de frutas y los singulares churros son imperdibles. Y si eres de los que les gusta disfrutar la comida en buen ambiente, aquí lo tienes: el sitio está decorado con un estilo rústico que le da un toque especial. Así que ya sabes, si quieres pasar un buen rato y comer algo rico, lánzate a Bodegón Lomo Martín. ¡No te arrepentirás!
Bodegón Lomo Martín
Página web
Horarios Bodegón Lomo Martín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:00–22:30 |
| viernes | 11:00–22:30 |
| sábado | 11:00–22:30 |
| domingo | 11:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodegón Lomo Martín
Dónde se encuentra Bodegón Lomo Martín
¡Oye, tú! Si andas por Santa Cruz de Tenerife, tienes que hacer una parada en el Bodegón Lomo Martín. Este sitio está en Cam. Nuevo, 120, 38379 La Matanza de Acentejo. La cosa es que aquí la comida es un poco de todo, o sea, fifty fifty. Hay días que pegan la campanada, especialmente con la cabra, pero cuidado si no es del día… ¡puede que te decepcione! Y si no pruebas la fabada, te estás perdiendo algo. Eso sí, los tollos no dan el pego, tienen poco sabor.
El precio está bien, entre 10 y 20 € por persona, un chollo si lo piensas. Pero atención, la atención puede ser un lío. Fui un viernes y esperé 45 minutos a que me sentaran. El ruido en el salón es otro rollo, ¡parece que hay un concierto todo el tiempo! Aunque hay que darles un aplauso a las camareras, solo dos para todo el jaleo, y ¡vaya que corrían! Se nota que le ponen ganas.
Hablando de comida, mi grupo de amigos se quedó impresionado con el codillo, que era gigante, ¡casi no lo terminamos! Las verduras rellenas son un éxito, pero sólo las sirven los fines de semana. Lo único malo es que en el local hace un frío de mil demonios, pero ya sabes cómo es la vida: tras un par de vinos, eso se olvida rápido.
Pero oye, no todo es color de rosa. Hay quienes han tenido experiencias mucho peores. Uno contó que el servicio fue fatal: ¡pedir la cuenta cinco veces! Y cuando al final vino, la cuenta subió misteriosamente. Por otro lado, la comida fue un desastre: desde carne fría a pescado insípido. Así que mejor asegurarte de cuándo vas.
¡No digas que no te avisé!
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante
Si estás buscando un sitio donde flipar con la comida, Bodegón Lomo Martín es el lugar. Este restaurante es un auténtico hallazgo en La Matanza de Acentejo. La mezcla de sabores y la variedad es de otro nivel. Los chicharrones, las judías con cebolla, o esos churros de pescado que son un capricho total. Si no has probado el pescado salado o los tollos, ya estás tardando. La atención es buena, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte con lo que necesites. Eso sí, cuando se llena, el ruido es una locura, así que mejor ve en horas menos concurridas.
El precio es de locos para la calidad. Con entre 10-20€ por persona, te das un festín. No te olvides de pedir la carne con papas o el pulpo con aceite, vinagre y pimienta picona, que son de otro mundo. Y si quieres un plus, acércate a las papas arrugadas y el espectacular bacalao encebolado. Los postres no decepcionan, especialmente la tarta de piña y ese quesillo con nata. Cero fallos aquí.
Y si crees que sólo hay platos típicos, piénsalo de nuevo. También tienen carne de cabra y garbanzas que se deshacen en la boca. El vino es increíble, siempre una buena elección para acompañar la comilona. Por un precio más elevado, entre 20-30€, comes como un rey y con un servicio impecable. Y el ambiente es genial, aunque es verdad que los fines de semana puede ser un poco caótico por el barullo.
Si eres fan de la comida deliciosa y variada, no hay excusa para no pasarte. ¡Te va a encantar!
Cuál es la atmósfera del Bodegón Lomo Martín
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de comida de calidad, buen atendimiento y precios que no te dejan en la ruina, el Bodegón Lomo Martín es tu sitio. ¡5 estrellas! La gente no para de hablar de lo buena que está la comida. Ya sea una chuleta o un bistec, a la mayoría le encanta. Eso sí, *preparate para esperar un pelín* si vas un domingo, porque suele estar a tope, pero vale la pena. El servicio puede ser un poco a las prisas, pero en general, están super atentos y te tienen cubierto.
Hablando de comida, hay que destacar esas costillas a la brasa que son de otro mundo, y no te olvides de probar la ensaladilla con churros de pescado. ¡Uffff! La primera vez que lo probé, quedé encantado. Y si te gusta el vino, aquí siempre hay uno espectacular para acompañar. Pero ojo, que a veces el ambiente puede volverse *un poco ruidoso*, especialmente cuando el lugar está lleno. Eso puede arruinar un poco la experiencia para algunos, sobre todo si buscas un momento tranquilo.
No todo es color de rosa, eh. Hay quien ha tenido sus malas experiencias, como que les sirvieron carne que parecía no estar fresca. Un desastre total, cuando lo que esperas es buena carne y un servicio que no te saque de quicio. Así que sí, hay que ir con la mentalidad abierta, porque el lugar puede ser un poco caótico y no siempre hay un equilibrio. Pero los que vuelven siempre están *repitiendo sin dudarlo*.
La atmósfera del Bodegón Lomo Martín es, en resumen, viva y bulliciosa, perfecta para quienes disfrutan de un ambiente animado, aunque puede resultar un poco escandalosa en horas pico. La verdad, si tienes un buen paladar y te gusta el buen vino, ¡no te lo puedes perder!
El restaurante tiene un ambiente familiar
Mira, si estás buscando un sitio para comer que no te vacíe los bolsillos, Bodegón Lomo Martín es el lugar. Tienen una comida casera que te hace sentir como en casa. El vino canario que ofrecen está muy bien, aunque ya sabemos que a veces tienen sus días. Te puede tocar un vino buenísimo o uno que te deja un poco decepcionado, pero en general, la atención suele ser top.
Pero ojo, que no todo es perfecto. Hay gente que ha tenido experiencias raras, como yo, que era cliente fijo hasta que hubo un malentendido sobre el precio. Así que mejor asegúrate de que te digan bien cuánto te van a cobrar antes de llevarte sorpresas. Por lo demás, si te sientas a disfrutar de unas chuletas de campeonato o unas potas en salsa, vas a pasar un buen rato. Los precios son bastante asequibles, normalmente entre 10 y 20 euros por persona.
El ambiente es acogedor y se siente cálido, aunque a veces es un poco complicado encontrar aparcamiento. Pero hey, la comida y el servicio compensan ese pequeño inconveniente. Y si pasas por allí, no te olvides de probar los postres, ¡son deliciosos!
Y sí, el lugar tiene un ambiente familiar. Se ve que mucha gente va con sus familias y todos disfrutan de una buena comida juntos. Así que, si buscas un sitio para ir con los tuyos, Bodegón Lomo Martín está más que recomendado. ¡No te lo pierdas!
Es común que se agoten algunos platillos en el menú
Si no has probado Bodegón Lomo Martín en La Matanza, ya vas tardando. Este sitio es una joya con comida casera muy buena y los precios son de los más asequibles que vas a encontrar. Llevo tiempo yendo, y los churros de pescado no les piden nada a los de San Andrés. Además, las albóndigas, potas, pulpo y pescado salado son un must. No se te olvide pedir esos chicharrones con gofio, y el vino siempre está on point. ¿Qué más se puede pedir?
La atención es también bastante buena, aunque a veces el lugar se llena y tendrás que esperar un poco. Los domingos, olvídate de llegar y sentarte de inmediato, a veces hay que estar ahí un buen rato antes de conseguir mesa. Pero cuando ves cómo hacen su codillo, escaldón y potas, lo de esperar se hace llevadero. La factura no te va a dejar en la ruina: por unos 29 euros comes como rey. Así que si quieres una experiencia chida, este es el sitio.
El ambiente es un poco de todo, depende de cuándo vayas. En la terraza te vas a sentir más tranquilo, pero el eco dentro del local puede ser un poco intenso. A veces parece que tienes un grupo de Wineman chillando al lado, así que si eres de los que les molesta el ruido, lleva unos tapones para los oídos. La comida y la atención son de cinco estrellas, las chicas son encantadoras, ¡pero el eco puede arruinarlo todo!
Y sobre lo que te preguntas de si se agotan algunos platillos en el menú, la verdad es que sí. Si tienes un favorito en mente, mejor asegúrate de pedirlo pronto porque se acaban. Es un sitio que gusta, y si vas en fin de semana, no te sorprendas si algún plato ya no está disponible. ¡Ve pronto y disfruta!
Qué platos se recomiendan probar en el Bodegón Lomo Martín
Te cuento que hoy fui a comer con mi mujer al Bodegón Lomo Martín, que me habían recomendado un montón. Total sorpresa, empecé con una media de arrugadas por 5 euros, que no estaba mal, pero luego pedimos unas costillas asadas que, sinceramente, parecían más quemadas que otra cosa y costaban 17.20 con el taper incluido. Al pedir dos panes, nos cacharon y nos cobraron tres... reclamo el tema y el camarero me dice que ya estaban apuntados. ¡Menuda actitud! Eso sí, la experiencia de servicio no fue para nada buena, muchas malas caras simplemente por hacer una reclamación.
Por otro lado, reconocí que la atención puede ser una montaña rusa. En otra ocasión, al tiempo, fui a comer y ahí la cosa cambió: excelente atención y rapidez en el servicio. La comida estaba brutal, nos encantó. El precio se mantenía en un rango de unos 13 euros por persona, y aunque no te lo creas, nos zampamos queso frito, garbanzos, y carne con papas, y para rematar, los postres estaban muy buenos.
Pero déjame decirte, he ido unas dos veces y la especialidad que queríamos no la tenían preparadas, es un poco frustrante porque la comida está sabrosa y casera, pero con tanto ruido y esa falta de consistencia, a veces da pereza volver. Eso sí, mejor asegurarte que tienen lo que buscas antes de ir, porque la especulación en el menú puede ser una ruleta.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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