Casa del Vino de Tenerife

Casa del Vino de Tenerife

¡Ey, gente! Si quieren una parada que no se pueden perder en Tenerife, la Casa del Vino en El Sauzal es el lugar ideal. Esta antigua hacienda del siglo XVII está metida en un entorno de jardines y viñas con unas vistas espectaculares del Teide. Aquí no solo van a encontrar un Museo del Vino a tope de interesante, sino también el Centro de Visitantes de la Miel. Así que, ya saben, ¡a conocer y disfrutar!

Y no se queden solo en lo cultural, porque su restaurante ofrece un combo enogastronómico de lujo, con las mejores degustaciones de vinos y quesos de la isla. Está claro que el Cabildo Insular sabe lo que hace al haber inaugurado este lugar el 15 de abril de 1995. Ya sea que vengan a aprender sobre la rica tradición vinícola o simplemente a disfrutar de un buen plato, aquí hay algo para todos. ¡No se lo piensen más!

Casa del Vino de Tenerife

Museo
Valoración media: 4,4
Opiniones: 3.329 Reseñas
Dirección: C. San Simón, nº 49, 38360 El Sauzal, Santa Cruz de Tenerife
Teléfono: 922 57 25 35

Horarios Casa del Vino de Tenerife

DíaHora
lunesCerrado
martes10:00–20:00
miércoles10:00–20:00
jueves10:00–20:00
viernes10:00–20:00
sábado10:00–20:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Casa del Vino de Tenerife

Dónde se encuentra la Casa del Vino en Tenerife

¡Ey, colegas! Si andan por Tenerife y quieren disfrutar de un buen rato, tienen que darle una pasada a la Casa del Vino. Este lugar está en C. San Simón, nº 49, 38360 El Sauzal, Santa Cruz de Tenerife. Se lo juro, el sitio es muy bonito y los trabajadores son unos cracks, siempre con una sonrisa. Yo le doy 3 estrellas porque la Cata con Maridaje no fue lo que esperaba. Habíamos leído que había que reservar y llegamos pensando que íbamos a tener una visita guiada chula y luego probar los vinos. Pero no, la visita es por tu cuenta y solo te ofrecen tres vinos con un plato de quesos y miel. Un plan un poco escueto, la verdad, pero puedes ir sin reserva y disfrutar del sitio.

Pasando a cosas mejores, la cata de 5 vinos fue otra historia. El precio es bastante correcto y, aunque la variedad de vinos está bien, algunos del equipo que atiende necesitan un poquito más de conocimiento sobre lo que sirven. Los aperitivos podrían mejorar un poco, aunque la miel y los quesos estaban para chuparse los dedos. Pero el almogrote, meh, y la paleta canaria no era la mejor. Sin embargo, el ambiente de los museos que lo rodean está bastante bien y le da un buen rollo al lugar.

Y no puedo terminar sin contarles sobre la experiencia que tuvimos con Texenery, un crack que nos mostró el museo y la tienda. Compramos algunos productos que degustamos y, la verdad, el lugar es precioso. Si amas el vino, te va a encantar y seguramente quieras volver. En mi opinión, si están por allí un día laborable, no duden en visitar, y si es un día festivo, mejor aún, ¡aprovechen!

Así que ya saben, si se preguntan ¿Dónde se encuentra la Casa del Vino en Tenerife?, está ubicada en C. San Simón, nº 49, 38360 El Sauzal, Santa Cruz de Tenerife. ¡Dense una vuelta y cuéntenme qué tal!

Qué atrae a los visitantes a la Casa del Vino

Mira, si no has estado en la Casa del Vino de Tenerife, te estás perdiendo algo muy guapo. Este lugar en C. San Simón, nº 49, 38360 El Sauzal, Santa Cruz de Tenerife es como un paraíso para los amantes del vino. Todo está montado para que disfrutes al máximo, y la sala de degustación es un must. ¡Puedes probar vinos por copas! Y no es cualquier vino, son de distintas bodegas de las denominaciones de origen de Tenerife. Cada 15 días cambian la carta, así que siempre hay algo nuevo que catar. A veces te vas aquí y luego llegas a casa y te acuerdas de esos caldos que probaste que son difícilmente hallables.

Además, el sitio es una explosión de cultura vinícola. Aprendes un montón sobre cómo se hace el vino en las islas, y de paso, puedes picar algo. La última vez que fuimos, ¡repetimos dos días seguidos! Degustando vinos premiados y atacando unas tablas de quesos que te dejan sin palabras. Y si tienes hambre, el restaurante tiene un nivelazo, atención de diez.

Eso sí, he de ser honesto. No siempre la experiencia es perfecta. Una vez nos topamos con una chica que no tenía ni idea de lo que estaba sirviendo. Pero bueno, no se puede esperar que todos los días sean fiesta, ¿no? Aunque la mayoría de las veces, la atención es genial, lo que te hace querer volver.

Entonces, ¿qué es lo que atrae a la peña a la Casa del Vino? Pues básicamente, la mezcla de vinos de calidad que no siempre encuentras por ahí, la oportunidad de aprender y disfrutar de la cultura local, y la experiencia de todo el ambiente, desde el museo hasta el jardín canario. Si estás por el norte de la isla, ni lo dudes, ¡súbete al carro y date una vuelta!

Cuál es la historia de la Casa del Vino y de qué siglo data

Hombre, la Casa del Vino de Tenerife es toda una experiencia. Si vas, no te va a faltar nada. La última vez que estuve ahí, pedimos la degustación de tres vinos a las 10 am y, para serte sincero, éramos los únicos en todo el lugar. Aunque, eso sí, el servicio fue genial. Te sirven una cantidad bastante buena de vino para que saborees, y encima, acompañan con unas tapas sabrosas. Lo que me sorprendió fue que el sitio estaba super limpio, hasta los baños impresionarían a cualquiera. ¿Y lo mejor? No tuvimos que esperar nada. Un ambiente chill, ¡perfecto!

Por cierto, no puedo dejar de recomendar la cata maridaje Marmajurelo. Esa vez no solo éramos yo y mis amigos, sino que respiramos un aire de celebración. Se pueden elegir vinos premiados de una calidad increíble, ¡una delicia! Además, la carta se renueva frecuentemente, así que si eres un amante del vino, aquí te vas a sentir como en el paraíso. La combinación de un buen vino y un almuerzo en el Restaurante Xarko de Lucas Maes fue todo un acierto. Te digo, lo que pedimos estaba de lujo, y el tinto complementó la experiencia a la perfección.

Este lugar no es solo para beber vino, también hay un museo increíble que te cuenta todo sobre el cultivo de la vid en Tenerife y cómo se hace la producción del vino canario. Aprendes un montón y te llevarás varios datos interesantes. La Casa del Vino está ambientada de tal manera que te transportas en el tiempo. El personal, como Rafa, Lali y los demás, son un amor, siempre tienen una sonrisa y te hacen sentir como en casa. Si te pasas por ahí, asegúrate de preguntar por Sergio y Quique que seguro te sacarán alguna anécdota sobre el vino.

Ahora, sobre la historia de la Casa del Vino: este lugar tiene un toque antiguo, y no olvidemos que data del siglo XVII. Su historia está llena de tradiciones y mucho esfuerzo por mantener viva la cultura vinícola de Tenerife. Así que, si quieres disfrutar del arte del vino y aprender un poco más sobre su historia, ya sabes dónde ir. ¡Coge a tus amigos y vayan por una buena cata que no se van a arrepentir!

Qué tipo de entorno rodea a la Casa del Vino

¡Ya te digo que la Casa del Vino de Tenerife es un planazo que no te puedes perder si estás por la isla! Es un sitio donde te sumerges en la cultura del vino tinerfeño de una manera muy tranquila. La cata de vinos y la degustación de productos locales son increíbles, y la paz que sientes cuando cruzas ese portón es casi mágica. Te aseguro que este lugar es un must antes de que te vayas. Visítalo en un día laborable y sí, mejor que reserves porque así te evitas cualquier inconveniente.

La última vez que fui, me metí en una cata que incluía 4 vinos y 4 aperitivos, y la verdad es que no defraudó. Los vinos son mayormente jóvenes, pero eso les da un rollo fresco que va de lujo. La atención que nos dio el sumiller, un crack de la cata, fue de 10, explicándonos cada trago a fondo. Y el sitio, ¡qué decir! Tiene un patio precioso y diversas estancias que lo hacen único. Así que si te pasas por la zona, asegúrate de darte una vuelta.

Eso sí, no todo es perfecto. En una ocasión, fui en fin de semana y la cosa flojeó un poco. La hacienda está bien bonita, pero si buscas que te enseñen, es un poco rollo porque te toca descubrirlo tú mismo. Intenté usar el QR de la audioguía y, bueno, no funcionó. Pero la degustación fue buena, y aunque era una chica practicante, hizo lo que pudo para que tuviéramos una buena experiencia.

Las vistas en la Casa del Vino son espectaculares. Te rodea un jardín de viñas donde puedes ver las distintas uvas que crecen en la isla. En la terraza, puedes disfrutar de opciones de brunch los fines de semana, con una mezcla de platos de autor y, ¡hasta hamburguesas premium! Puedes catar diversos vinos de la zona por copas y hay una buena tienda para llevarte lo mejor de las denominaciones de origen.

Qué ofrece el Museo del Vino en la Casa del Vino

Ya te digo, si vas a la Casa del Vino de Tenerife, te va a encantar. Fuimos a comprar vino y la verdad que nos trataron de lujo. Nos hicieron unas recomendaciones muy acertadas, con criterio, ¿sabes? Probamos seis vinos diferentes y al final nos quedamos con tres: dos tintos de listán negro, que estaban de locos, y un blanco de 4 uvas que era pura fiesta en la boca. La gente ahí es super amable y las instalaciones, ¡vaya pedazo de lugar! Son amplias y están cuidadísimas. Todo esto lo hicimos un fin de semana y la mejor parte: ¡no tuvimos que esperar nada!

La experiencia fue de 10, no solo por la cata, sino porque puedes visitar las instalaciones gratis. Las degustaciones son geniales, y encima los precios son razonables, no se vuelven locos con lo que ofrecen. Imagínate, te tomas un vinito mientras ves la puesta de sol. ¡Un planazo! La terraza puede estar complicada para conseguir sitio, pero si te esfuerzas un poco, el disfrute es el doble. Ah, y no olvides que tienen brunch los domingos, si eres fan de la buena comida, no puedes dejarlo pasar.

He ido varias veces, y la Casa del Vino siempre cumple. El ambiente es un relax, ideal para disfrutar de una buena copa de vino. Recientemente, noté que han mejorado el menú, los platos están super bien elaborados y la calidad ha subido. No es el lugar más barato, pero vale cada euro por la vista y la buena vibra. El vino que catas ahí te lleva a conocer la vitivinicultura canaria, y el manejo de los viñedos cada vez mejor, ¡todo un espectáculo!

Entonces, ¿qué ofrece el Museo del Vino en la Casa del Vino? Te sumerge en la historia del vino de Tenerife, mostrando cómo la agricultura heroica en esos suelos volcánicos se mezcla con la tradición canaria y el toque de la tecnología. Es un viaje que enriquece el paladar y la mente, lleno de aromas y sabores que hacen que cada botella cuente su propia historia. Si amas el vino, este lugar es una parada obligatoria.

Qué otra atracción se puede encontrar en la Casa del Vino además del museo

Así que ya sabes, la Casa del Vino de Tenerife es el sitio al que tienes que ir si te mola el vino y la buena comida. 5 estrellas y totalmente recomendable, es un lugar precioso y muy bien cuidado, lleno de productos seleccionados con cariño. La atención es excepcional, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. No tienes que esperar nada porque, si vas un día laborable, te reciben de lujo sin colas. ¡Y eso siempre se agradece!

Y hablando de comida, lo del restaurante es otro nivel. Platos elaborados y buen servicio, como la ensalada templada que es un must y ese Angus a baja temperatura que se deshace en la boca. Aunque a veces el vino puede salir un poco caro, tienes que darte un capricho. Merece la pena probarlo.

La experiencia de la cata de vinos es otra maravilla. El personal es super agradable y la visita al museo antes de la cata te prepara bien para lo que viene. Tiene una onda mágica que te atrapa. Tienen una tienda donde puedes comprar lo que más te guste, y aunque no te dé tiempo a comer en el restaurante, siempre tienes la opción de disfrutar de una buena tapa después de la degustación. ¡Las vistas son espectaculares también!

Ah, y si te preguntas qué más puedes encontrar, además del museo, tienes una tienda con vinos y productos locales. La zona de degustación no se queda atrás, con un menú que incluye copa de vino y quesos canarios, alomogrote y más. Así que no hay excusa, ¡la Casa del Vino es un planazo!

Cuándo se inauguró la Casa del Vino

No sé si ya lo sabes, pero la Casa del Vino de Tenerife es un magnífico rincón donde puedes relajarte de verdad. Las terrazas son el lugar perfecto para disfrutar de un aperitivo mientras pasas un buen rato con amigos o familia. Lo mejor es que los precios son más que razonables y, para colmo, no tienes que preocuparte por dónde dejar el coche, porque hay facil aparcamiento. ¿Te imaginas? Te sientas, pides algo rico y cuando te das cuenta, estás disfrutando de un ambiente limpio y agradable con baños impecables. Yo suelo ir los festivos y se está de lujo.

La arquitectura de la Casa del Vino es una pasada, típica del norte de la isla, y le da un toque especial al lugar. Puedes tomar algo mientras contemplas unos atardeceres espectaculares y, si tienes tiempo, no te puedes perder el museo. Hay exposiciones bastante interesantes y, por supuesto, una tienda de vinos con productos típicos canarios que están de muerte. Es un sitio que no puedes dejar de visitar si andas por aquí en un día laborable, y lo mejor es que no hay que hacer cola para entrar.

Nada como disfrutar de un buen vino canario con buena compañía y olvidarte del estrés del día a día. La Casa del Vino es ideal para esto. La selección de vinos es buena, puedes elegir entre cinco vinos diferentes y acompañarlos con unas tapas. Aunque, ojo, si esperas una presentación como para un concurso de sommeliers, te aviso que es un poco básica. Aun así, vale totalmente la pena por el ambiente y la cata. Si vas en compañía, ni dudarlo, será un día memorable.

Aquí te dejo un dato interesante: la Casa del Vino se inauguró en 1997. Así que, ya sabes, si no has estado, anótalo en tu lista de lugares pendientes. ¡Te va a encantar!

Qué tipo de experiencia gastronómica se puede disfrutar en el restaurante de la Casa del Vino

Ya te dije que la Casa del Vino de Tenerife es un lugar que no te puedes perder si estás en la isla, ¿verdad? Recientemente, estuvimos disfrutando de su brunch y la verdad, ¡fue una experiencia súper satisfactoria! El servicio fue estupendo, los camareros muy cordiales, incluso nos hicieron un hueco de última hora. La comida del brunch estaba completa, variada y sabrosa. Solo un detalle: estaría bien que añadieran algo dulce diferente para hacerlo aún mejor. Pero en general, el espacio es acogedor y tranquilo, con vistas espectaculares que hacen que todo sea aún más especial. Eso sí, el precio es un pelín alto, así que tenlo en cuenta.

Si eres un amante del vino, este sitio es una visita obligatoria. El museo en sí es muy interesante, con explicaciones sobre el arte isleño en la elaboración de los vinos de Tenerife y las diferentes Denominaciones de Origen. Pero espera, que lo mejor es el maridaje de vinos y quesos que ofrecen. Por solo 25 euros para dos personas, disfrutas de 6 copas de diferentes vinos, 3 tipos de quesos y algunos dulces típicos de la isla. ¡Un planazo que no te deberías perder!

En cuanto a la experiencia gastronómica en el restaurante de la Casa del Vino, puedes esperar buena comida rodeado de hermosos paisajes con vistas al mar infinito. El brunch es rico, abundante y completo, y la atención es de primera, llena de simpatía.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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