Restaurante La Gabarra

Restaurante La Gabarra

Si estás buscando un plan chido para disfrutar con tus amigos, Restaurante La Gabarra en Telde es lo que necesitas. Este bar restaurante está en C. Américo Vespucio, 23, y es perfecto para reunirte y comer en la terraza con vistas espectaculares a la playa de Salinetas. Aquí la comida es una mezcla de lo mejor de la cocina internacional y canaria, así que hay opciones para todos los gustos. Y no, no te olvides de las medias raciones para que puedas probar un poco de todo.

Su menú incluye delicias como conejo, pulpo frito y el famoso queso frito. Además, no puedes marcharte sin probar ese postre de queso crema con mermelada de frutos rojos. Y si te va la fiesta, a veces tienen actuaciones en vivo que le dan un rollo genial al ambiente. Ah, y si quieres asegurarte sitio, puedes reservar online. ¡No te lo pierdas!

Restaurante La Gabarra

Bar restaurante
Valoración media: 3,3
Opiniones: 886 Reseñas
Dirección: C. Américo Vespucio, 23, 35214 Telde, Las Palmas
Teléfono: 652 39 81 07

Página web

Horarios Restaurante La Gabarra

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves11:00–24:00
viernes11:00–24:00
sábado11:00–24:00
domingo11:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Gabarra

Dónde se encuentra el Restaurante La Gabarra

¿Has oído hablar del Restaurante La Gabarra? Este sitio está en C. Américo Vespucio, 23, 35214 Telde, Las Palmas, justo a la orilla del paseo, y te prometo que es todo un descubrimiento. Imagínate comiendo con una vista hermosa, ¿verdad? Además, el lugar está bastante bien en líneas generales. Al menos, así me lo han contado. El personal es muy atento, siempre están ahí para lo que necesites y, sinceramente, el sitio estaba limpio y organizado cuando fui.

La carta del menú tiene una variedad que flipas. Desde comida vegetariana hasta platos con mucho toque Canario, así que seguro encuentras algo que te guste. Y lo mejor de todo, los precios son asequibles, entre 10 y 20 euros por persona. ¡Ideal para salir con un colega o dos! De hecho, yo fui en grupo de dos y curiosamente, no tuvimos que esperar nada, así que eso es un punto a favor. Eso sí, si van con un grupo grande, es mejor que hagan reserva porque varía según la hora o el día.

En el ambiente, lo que se siente es super chill, nivel de ruido bajo, lo que te permite mantener una conversación sin gritar. Pero ojo, que he escuchado que, aunque a veces la comida llega un poco separada, lo bueno es que todos los platos están ricos y bien presentados. Algunas experiencias pueden no ser tan buenas como otras, pero en la mayoría de los casos, parece que este restaurante se lleva mis recomendaciones.

En fin, si estás por Telde, no dudes en pasar por el Restaurante La Gabarra y disfrutar de un buen rato. ¿A qué esperas? ¡Ya sabes dónde lo puedes encontrar!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Mira, si estás pensando en ir a La Gabarra en Telde, mejor piénsalo dos veces. Te lo digo por experiencia. El domingo fui con mis padres a comer, y la verdad, me quedé en shock. El camarero parecía más perdido que un perro en una pelea de gatos. No es por hacer leña del árbol caído, pero el tipo iba y venía a bebérsela la Coca-Cola, como si no fuera su trabajo. Nos tomó nota… y creo que preguntó lo mismo cinco veces. Es decir, ya hubo platos que ni estaban disponibles y después de más de una hora esperando, la comida llegó fría y sin sabor. ¡Y pobre de nosotros!

Mientras hacíamos tiempo, observamos latas de alioli al sol, y lo más inquietante fue cuando el mismo camarero se las lleva a otra mesa sin pensar en la salmonela. Ya te imaginarás el tipo de limpieza que tienen ahí. He visto mejores batallas campales en un parque. Camareros gritando y un caos total. Solo había una chica que intentaba hacer algo bien, pero es como querer llenar un cubo con un colador. La comida, un cero patatero, el ambiente, para dar miedo. De verdad, me da la impresión de que Chicote podría hacer un programa entero de esto.

Y si tienes bebés, olvídate. Fui con mi marido y nuestro niño de un año, y fue un desastre. Un tipo se atrevió a limpiarnos la mesa mientras el niño seguía comiendo. No nos dejaron disfrutar porque estaban más preocupados por su limpieza que por nuestros platos. El servicio no vale nada, y aunque una camarera fue amable, no puede salvar todo el barco hundido. No se los recomendaría a nadie, y menos si llevas críos.

Entonces, si estás buscando el sitio, se ubica en C. Américo Vespucio, 23, 35214 Telde, Las Palmas. Pero con toda sinceridad, no sé por qué querrías ir.

Qué tipo de comida se ofrece en La Gabarra

Y mira, en La Gabarra la ubicación es top, justo al lado de la playa, así que a la hora de elegir un sitio para comer, eso juega a su favor. Pero, amigo, los precios están ahí, y no se pasan, aunque en un lugar así podrías esperar un poco más. Lo malo es que lo que te traen no está a la altura. Desde el pan con ali oli que sabe más a ajonesa, hasta la paella que parece de lo más congelado, les falta un poco de sabor, la verdad. ¿Y los platos? Vajilla sucia y vasos que huelen a cerveza. Es como si tuvieran un lío con los servicios. No me voy a sentir mal si digo que no lo recomiendo, pero esa es solo mi opinión, claro.

El servicio, madre mía. Un desastre total. Tienen poca atención y no parecen enterarse de nada. Te miran como si les estuvieras complicando la vida por pedir algo. Y mira, he ido varias veces y el precio ha cambiado tres veces para lo mismo. Estamos hablando de una cosa que debería ser sencilla, pero acaban sacándote de quicio. La cercanía a una playa bonita te hace quedarte, pero si puedes escapar, mejor que mejor.

Y para colmo, hay una anécdota que te muestro: pagas antes de irte y, de repente, te están persiguiendo gritando que tienes que pagar. Como si no supieras que estás ahí para dejar la pasta. La atención es tan mala que, aunque me muera de sed, casi prefiero beber agua del mar. Se vienen a cargar un sitio con tanto potencial, bueno, una pena, la verdad.

En cuanto a la comida, se podría decir que hay opciones de comida aceptable, si te gusta arriesgarte. Paella, un poco de marisco y ese tipo de platos, aunque con todo lo que comenté, la experiencia se queda corta. El local es bonito y tiene zonas de comedor interno y una terraza, pero el servicio y el ambiente acaban estropeándolo todo.

El menú del restaurante incluye opciones de cocina internacional

Mira, si estás pensando en ir al Restaurante La Gabarra, mejor piénsalo dos veces. Fui con mi mujer y nuestro hijo de un año, y te juro que la experiencia fue para olvidar. El pequeño estaba comiendo tranquilo, pero uno de los camareros llegó a recoger la mesa mientras el niño seguía en su trona. Le dijimos que no había problema, pero nos miró con mala cara y se fue como si nada. Al final, tuvimos que levantar al niño para que limpiasen. Una atención pésima. No sé tú, pero yo no voy a volver a un lugar donde me hacen sentir incómodo por tener un bebé. Servicio: 1, Ambiente: 1, y ni hablemos de la música, que estaba a tope como si estuviésemos en un bar.

Y no es que yo sea exigente, pero la comida tampoco ayudó. Pedimos una vuelta de solomillo y, te lo juro, eran cuatro lonchas finitas con unas papas fritas y una ensalada de bolsa. Nos clavan 18 euros por persona y no había ni para llenar un plato. He comido en sitios frente al mar por menos y mil veces mejor. La verdad, es una estafa. Y aunque algunos camareros eran simpáticos, eso no es suficiente para salvar el desastre. Comida: 1, Servicio: 2, Ambiente: 2.

Aparte de eso, parece que cada vez se desmotivan más, yo vi a varios camareros como perdidos, sin ganas de hacer su trabajo. La limpieza... ¿qué es eso? Una pena, porque la terraza exterior tiene vistas guapas a la playa, pero con todo lo demás mal, no compensa. Si buscas cocina internacional o algo interesante, mejor busca en otro lado. Aquí no vas a encontrar opciones que te sorprendan. Mi recomendación: mantente alejado de La Gabarra.

Se puede comer en la terraza del restaurante

La verdad es que el Restaurante La Gabarra tiene su encanto. Es un sitio bonito y tranquilo, ideal para relajarte después de un paseo. La comida estuvo bastante bien, aunque el bocadillo que pedí… meh, no fue lo mejor. Demasiado pan, poca carne y, para colmo, la carne tenía un sabor raro. Mi amiga pidió lo mismo y le pasó lo mismo, olía mal. Pero bueno, al menos ninguna salió indigestada, así que algo es algo. Comida: 2 estrellas, pero el ambiente y el servicio le salvan las papas: 5 estrellas en esos dos.

Ahora, si tienes un perrete, ten cuidado. Intentamos sentarnos en la terraza con nuestro perro pequeño, y nos hicieron meternos adentro, diciendo que era política de la empresa. Lo gracioso fue que después vimos a otros en la terraza con un perro del mismo tamaño y no les dijeron nada. Pusieron agua al perro, lo cual está genial, pero el resto es un desastre total. A mí me parecen que deberían tener un criterio más claro. Le voy a hacer llegar una queja a los jefes porque ni una sola disculpa nos dieron.

La buena noticia es que, después de un largo paseo desde El Bufadero, encontramos La Gabarra abierta. Otros bares en Melenara estaban cerrando a las 17:00, una locura. Este lugar tiene un vibe chill, con una vista a la playa y un jardín interior que es una pasada. La historia del bar está interesante, parece que tiene mucho fondo, y la comida está buena.

Ahora, sobre la pregunta de si se puede comer en la terraza… bueno, si llevas un perro, probablemente no te dejen. La política es un poco confusa, así que mejor ve preparado. Pero en todo lo demás, el sitio merece una visita. Una experiencia mixta, pero hay potencial.

Qué vistas se pueden disfrutar desde La Gabarra

Hablando de La Gabarra, mira, la primera vez que pasamos por ahí, después de un paseo por la playa de Ssalinetas, nos sentamos a tomar unas cervezas a media tarde. Pero la comida, uff, ni fu ni fa. Los camareros andaban con una actitud rara y el lugar no brillaba en limpieza. La sensación era que los demás clientes solo pedían bebida, dejando la comida en un segundo plano. Y el precio, 1-10€ por persona, está bien para unas cervezas, pero como para comer, se quedan cortos, ¿sabes? El ruido era moderado, pero no pasamos mucho tiempo porque, la verdad, tienes mil opciones mejores.

Luego, volví a darles otra oportunidad, pero nada. Pensaban que estaban en Playa del Inglés en vez de en un pueblo. Por 70-80€ por persona, esperábamos algo decente. La comida no estaba a la altura y el servicio, más que amable, parecía una carrera. Pero bueno, entre el ruido alto y la espera de entre 10-30 minutos, no fue la mejor experiencia. Pero ojo, el ambiente era más aceptable.

Sin embargo, el 23 de septiembre, regresamos y, para mi sorpresa, la cosa mejoró. La comida rica y D. Antonio se portó de lujo. La atención aquí parece que varía, pero en esa ocasión, nos dejaron con ganas de más. Si bien el protocolo por el COVID-19 estaba bien engrasado, el ambiente y servicio fueron un soplo de aire fresco. Volveremos, y por un precio de 10-20€ por persona, ¡mereció la pena!

En varias visitas, hemos notado que cuando las cosas van bien, las camareras tienen una actitud muy simpática, lo que marca la diferencia. Por 20-30€, la verdad es que si te toca un buen día, puedes comer a gusto y sin esperas. Aunque si algún día te topas con un mal servicio, mejor que busques otra opción, porque hay opciones con vistas increíbles y un trato que no te dejará con mal sabor.

Y hablando de vistas, en La Gabarra puedes disfrutar de unas panorámicas del mar que son lo mejor del sitio. La ubicación es ideal, y aunque el servicio puede fallar, el paisaje nunca decepciona. ¿Vas a querer perdernos ese mar azul de fondo?

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú

Y mira, hablemos de La Gabarra. Hay opiniones de todo tipo, eh. Por una parte, hay quien se lo toma como un chiste, sobre todo cuando mencionan la tortilla. La peña dice que es la peor del mundo, vamos, que no entiendo cómo tienen el descaro de llamarlo así. Eso sí, la música suele estar presente y, según algunos, es un incordio, nada más que ruido que le quita el sabor a la comida. ¡Mal trato a los turistas, en serio!

Pero luego está la otra cara de la moneda. Hay gente que la alaba, habla maravillas de la comida y del personal. Dicen que el trato es de diez y que la comida es magnífica. Vamos, que hay quienes dicen que irán todos los días que puedan, así que algo bueno tiene que tener.

Lo curioso es que el sitio está en primera línea de playa y eso lo hace ideal para un brunch o para tomar algo a cualquier hora. Con el ambiente que tiene, muchos afirman que es perfecto para disfrutar del día. La decoración también cuenta, y por lo visto, es bastante agradable.

Ahora, por otro lado, hay comentarios que reflejan un lugar más bien mediocre. Algunos mencionan que la limpieza brilla por su ausencia y que los camareros y el jefe son bastante desagradables. Cuentan que te sirven calamares por 16€ que no valen ni un duro y hasta te quedas con ganas de tirarlos a la basura. ¡Para darles de comer a los perros!

Y si hablamos de los platos destacados del menú, parece que lo más seguro son las papas arrugadas y las croquetas. Tienen buena fama, aunque uno nunca sabe si lo que vas a comer realmente va a estar a la altura. Así que ya sabes, si decides arriesgarte, ve sin expectativas altas, o prepárate para reírte de la tortilla.

Qué importancia tienen las medias raciones en La Gabarra

Mira, si estás pensando en ir al *Restaurante La Gabarra*, mejor piénsalo dos veces. El servicio es una auténtica mierda. Fuimos con la idea de tomar algo y quedarnos a comer, pero desde el momento en que nos sentamos, la cosa se fue al traste. Nos preguntaron sobre la bebida, pero nadie se dignó a decirnos si íbamos a comer. Después de esperar casi media hora, tuve que hacerme valer y pedir la carta. La camarera me dice que va a traer una tarjeta con el código QR y, spoiler alert: no apareció. Pasó todo el mundo y a nosotros, nada. ¡Vaya chasco! Literalmente, llegamos a ser invisibles.

La comida, pues depende de qué te guste, pero para mí estaba pasable. No hay cantidad suficiente por lo que pagas, y el servicio es un desastre. Éramos tres y solo pedimos tres platos sencillos, como *tomates aliñados*. Tuve que pedir que vinieran a tomar la comanda y que nos pusieran los cubiertos. El trato al cliente fue NEFASTO. No sé cómo se las arreglan, pero definitivamente no vale la pena.

Ya ni hablemos del ambiente. Tienes la mejor playa de Telde justo enfrente, pero eso no compensa la situación dentro. El dueño parece que le han dado la concesión del lugar y se cree que no tiene que esforzarse. Los camareros no duran porque las condiciones son pésimas y se nota a simple vista que aquí hay poca limpieza. Y si tienes el “suerte” de que te llegue el olor de un “cigarro con misterio”, eso te dice todo. No es raro que las bebidas lleguen caducadas y si pides que te la cambien, te miran como si estuvieras pidiendo un milagro.

En cuanto a las medias raciones, la realidad es que son una broma. La mayoría de las veces, son escasas y de poca calidad, así que ¿para qué molestarse? Al final, parece que esas medias raciones solo sirven para hacerte sentir que te están tomando el pelo. A la Gabarra le falta mucho para ser un buen restaurante. Si tu plan es disfrutar de una buena comida en la playa, lo siento, pero este lugar te va a dejar en la estacada. Ni para ti, ni para tu peor enemigo.

Cuál es el postre más recomendado del restaurante

Mira, La Gabarra tiene su rollo. 4 estrellas y todo, lo que a muchos les gusta es que está a pie de playa. Perfecto para tomarte algo y picar con amigos mientras disfrutas del sol. La ubicación está de lujo, y si te lo montas bien, puedes pasar un buen rato. La comida está decente, un 4 también, y el servicio es de esos que te hacen sentir bien, 5 estrellas para ellos. Ambientes agradables, sobretodo en verano, con una terraza que invita a relajarse.

Pero ojo, no todo es color de rosa. He oído historias de pesadillas que te hacen querer escapar. Un colega fue una vez y no le fue nada bien. Una estrella en su experiencia, el servicio se olvidó de ellos completamente. Le dieron mesa y se olvidaron de que existían. ¿Qué rollo es ese? Lo peor, que pagaron 6€ por dos cervezas calientes sin disfrutar ni un bocado. Y encima, les atendían a las mesas de al lado que llegaron después. Manera de tratar a la gente, un desastre total.

En la otra cara de la moneda, también hay quienes dicen que, si vas a picar entre baño y baño como si estuvieras en pleno verano, te lo puedes pasar bien. Pide atún, gambas al ajillo y calamares, y con eso ya tienes un buen menú. El precio no es un atraco, entre 10-20 € por persona, aunque hay quienes consideran que la comida podría estar un poco mejor.

Y ya que estamos, si te preguntas por el postre más recomendado, parece que no está claro, con tantas quejas sobre la comida y el servicio, no hay consenso. Pero si ves algo típico en la carta, no dudes en preguntar. Muchos optan por salir de allí sin probar nada dulce después de la decepción, así que, si llegas, ve preparado.

El restaurante ofrece actuaciones en vivo

Y bueno, lo que cuentan por ahí del Restaurante La Gabarra es de todo menos bueno. La mala fama parece que la tienen bien ganada. Hubo gente que se encontró con el camarero llamado Harbi, un tipo que parecía más interesado en mirar al horizonte que en atender a los clientes. No solo uno, sino tres camareros se hicieron los locos con un grupo de amigos que solo querían una coca cola. Pero nada, media hora y ahí estaban, mirando para otro lado. Mínimo un 1 en servicio, ¿no? ¡Pésimo! Y ni mencionar la comida, un desastre total en comparación con lo que cobraban.

Luego, está la otra cara de la moneda. Algunos dicen que el lugar no está tan mal, bajo ciertas circunstancias. Si te toca un día tranquilo entre semana, puede que la experiencia sea mejor. Pero ojo, porque si tienen solo dos camareras para atender a todo el restaurante, ya puedes ir preparándote para esperar un rato. La comida, aunque no es gran cosa, podría valer la pena si tienes paciencia. Por unas papas arrugadas con mojo y unas cervezas, te gastas entre 10 y 20 euros. Aunque hay quienes creen que precios así deberían venir acompañados de más calidad.

La verdad es que hay una dificultad general con el servicio. Más de uno ha salido de ahí con cara de "nunca más". Cuentan de un grupo que tardó un montón en conseguir que les cobrasen, y hasta tuvieron que ir a la barra a resolverlo. ¡¿En qué restaurante hacen eso?! Y no solo eso, el supuesto dueño no ayudó en nada, y lo único que hizo fue poner más problemas en lugar de solucionarlos. Así que con el ambiente de uno a cinco, se queda en un 1, y por desgracia, parece que el sitio no está aprovechado.

Y ya que lo mencionamos, hay que decirlo: actuaciones en vivo no hay aquí. Con tanto mal servicio y una comida tan dudosa, dudo que nadie quiera quedarse a escuchar música en un lugar donde la experiencia general parece tan estresante. Una pena, porque con una mejor gestión podría ser un lugar chido para ir, ¡pero tal como está, mejor busca otro sitio!

Es recomendable hacer una reserva en línea

Mira, te cuento un poco de lo que he oído sobre La Gabarra. Va a ser breve porque, para ser sinceros, no tiene mucho positivo que mencionar. Este bar restaurante en la C. Américo Vespucio está generando opiniones bastante mixtas, tirando a malas. De entrada, los camareros tardan una eternidad en atenderte. Si tienes hambre, olvídate, porque te pasas más tiempo esperando que disfrutando. Y ya ni te hablo de las croquetas, que estaban congeladas. ¡Vamos, que no hay cosa peor!

Y lo de la carta… ¡vaya tela! Te mandan descargar un código QR para ver qué puedes pedir, como si estuviésemos aún en plena pandemia. El problema es que el código no funciona. ¿En serio? Un lugar que podría ser genial se siente más como una broma. Además, vi carteles de "prohibido fumar" y la gente pasándolo por el forro, los empleados incluidos. Eso sin contar que un cartel decía que no se podía entrar sin camiseta, pero ya sabes cómo es la movida: si fuman, imagínate el tema de las camisetas. Un desmadre total.

He escuchado que otros han tenido experiencias igualmente malas. A un conocido le trajeron pescado que apestaba, y cuando decidió no pedir más comida y solo beber cervezas, el encargado lo echó de la mesa porque ya estaba "reservada". Me parece increíble, y para colmo, las quejas sobre la limpieza son constantes. De verdad que, si piensas ir con niños o incluso con amigos, el ambiente no es para nada amigable.

Entonces, ¿recomendaría hacer una reserva en línea? Con lo que he leído, no hace falta. Sinceramente, ni siquiera parece que vayan a atenderte bien. Mejor haz otra cosa con tu tiempo y busca un sitio que realmente te dé lo que mereces.

Hay opciones adecuadas para diferentes gustos en el menú

Ya te digo, La Gabarra es un sitio que mola mucho. La primera vez que llegamos nos quedamos impresionados, el ambiente es muy chulo y tiene unas vistas al mar que ni te cuento. Te lanzan una Cruzcampo súper fría y no estoy hablando de una cervecita cualquiera: ¡tienes jarras heladas grandes y pequeñas para disfrutar! Oliver, el camarero, se portó de diez, un tío que sabe tratar a la peña. No sé si le sale de forma natural, pero el tipo tiene algo de medio Andaluz y eso le da un toque especial, como si fuéramos de la misma casa.

La comida que nos dieron estaba increíble. La carne de cabra, ¡menuda delicia! Los tacos de pescado estaban muy buenos, aunque al final pedimos el pescado de la zona a la plancha y, la verdad, estaba un poco seco. Pero, en general, todo lo demás nos dejó un buen sabor de boca. También nos encontramos con ese super dueño, Antonio, que fue un crack. Se nota que sabe hacer las cosas bien y que se preocupa por cada cliente. La próxima vez, habrá que probar su paella y ese atún que nos recomendaron.

Además, si buscas un sitio para picar algo mientras te tomas una caña, este restaurante es ideal. Los precios son bastante asequibles, entre 10 y 20 euros por persona, lo que significa que puedes disfrutar sin dejarte el sueldo de un mes. Y sí, definitivamente hay opciones para todos los gustos en el menú. Desde el pulpo hasta los calamares, pasando por platos más contundentes y, claro, siempre con la posibilidad de picar algo para compartir. Así que tanto si eres de buen comer como si prefieres algo más ligero, aquí hay opciones para todos. Un abrazo de los sevillanos y ¡a disfrutar! ✌️

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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